Al endurecer los controles de tránsito durante los últimos días, los inspectores de Melo han sufrido graves incidentes, que terminaron con móviles abollados e intentos de golpiza a funcionarios a impulso, aseguran, del consumo de alcohol.
En la madrugada del domingo, efectivos de la seccional primera tuvieron que intervenir en un incidente, ocurrido entre las calles Colón y Muniz, cuando funcionarios del cuerpo de tránsito municipal realizaron un corte de calle con la instalación de barreras.
En el lugar, tres jóvenes que circulaban a pie se molestaron cuando el móvil de tránsito realizó una maniobra que, según declararon, casi los embiste.
Esto llevó a una discusión, que a su vez derivó en que uno de los jóvenes comenzara a propinarle puntapiés al vehículo, provocándole abolladuras y otros desperfectos.
"Le quebraron el farol delantero de la camioneta EIM-0150 y luego le pegaron patadas ocasionándole abolladuras. Después intentaron agredirnos a nosotros", sostuvo Pedro Pérez, el jefe de inspectores.
En principio, estos jóvenes lograron fugarse pero fueron detenidos más tarde por efectivos policiales. La justicia los emplazó hasta mañana.
Desde la administración municipal informaron a las autoridades policiales que las personas que se acercaron al móvil intentaron pegarle al conductor, al tiempo que un segundo peatón arrinconó a una inspectora a los empujones, pero el efectivo policial que estaba en el lugar logró disuadir el hecho.
"Nadie quiere que le saquemos la moto... pero si está en infracción, mala suerte", dijo el jefe de inspectores municipales de Cerro Largo, Pedro Pérez, que con cuatro motos por turno y una camioneta, patrullan la ciudad en busca de motociclistas que circulen con exceso de velocidad, sin matrícula o, simplemente, que sean protagonistas de ruidos molestos.
PRESENCIA POLICIAL. Desde que la Intendencia resolvió ser más severa en los controles de tránsito (antes no se realizaban de forma tan sistemática como en los últimos días) el equipo de inspectores actúa siempre en compañía de la policía, justamente para evitar las agresiones de los infractores. Sin embargo, en el último caso, ni la presencia policial pudo impedir que los tres jóvenes comenzaran a patear el móvil e intentar agredir a un funcionario.
"Lo que sucede es que nosotros estamos instrumentando un sistema de contralor muy estricto en cuanto a exceso de velocidad, ruidos molestos y motos sin empadronar. Sin la placa que identifique, directamente la incautamos, la requisamos, la cargamos en la camioneta y la llevamos al depósito. Y hasta que no regularice la situación y no pague la multa, no se la devolvemos. Pero esto molesta mucho a los infractores y así la emprenden contra el personal y el móvil", señaló. Por ejemplo, ayer se incautaron 60 motos en estas situaciones irregulares.
Pérez indicó que en muchas ocasiones se hace muy difícil controlar a los infractores ya que la mayoría se encuentra en un elevado estado de ebriedad.
Autoridades del Ministerio del Interior pidieron a las autoridades de la Intendencia que para evitar desbordes de motociclistas se cerraran las calles De La Rosa, Sánchez y Colón, a efectos de impedir el tránsito vehicular, pero básicamente de las motos. "En la plaza los fines de semana se juntan cientos de jóvenes que se divierten, pero van con sus motos, hacen picadas y generan ruidos", relató el jefe de inspectores.