Un total de 108 personas murieron en la masacre de Hula, en Siria, informó el jefe de los observadores de Naciones Unidas en Siria, el general Robert Mood, al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Además, 300 personas resultaron heridas en los incidentes, dijo Mood ante el Consejo de Seguridad.
Las autoridades sirias han negado la autoría de la matanza, que ha provocado la indignación de la comunidad internacional e impulsó una reunión del Consejo de Seguridad.
Mood informó que las muertes se produjeron por metralla y por disparos a quemarropa, según los diplomáticos.
El sábado, Mood, que dirige la misión de la ONU en Siria articulada en el marco del plan de paz que impulsa el delegado internacional Kofi Annan, advirtió de la posibilidad del estallido de una "guerra civil" tras el incidente de Hula, ubicado en el centro de la provincia de Homs.
Mood también había efectuado el sábado un llamado para que el gobierno sirio abandonara el uso de artillería pesada y que ambas partes cesaran la violencia en cualquier forma.
BATALLA. El líder opositor sirio Burhan Ghaliun llamó, por su parte, a librar una "batalla de liberación" contra el régimen de Bashar Asad hasta que la ONU decida actuar "bajo el capítulo 7" que permite una intervención militar.
"Llamo al pueblo sirio a librar una batalla de liberación y dignidad, contando con sus propias fuerzas, con los rebeldes desplegados en todo el país y en las brigadas del Ejército Sirio Libre", declaró.
Ghaliun, quien renunció a la jefatura del Consejo Nacional Sirio (CNS), justificó esa acción, "a menos que la comunidad internacional asuma sus responsabilidades bajo el capítulo 7" de la Carta de la ONU.
Anteriormente, en una entrevista con el canciller turco Ahmet Davutoglu, Ghaliun afirmó que el "CNS insta a la comunidad internacional y en particular a (el emisario internacional) Kofi Annan a intervenir inmediatamente para detener las matanzas", indicó una fuente turca.
Annan tiene previsto llegar hoy a Siria, en un intento in extremis de salvar su plan de paz.
REUNIÓN. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sostuvo ayer una reunión de emergencia para discutir esta reciente masacre.
Anteriormente, Naciones Unidas y sus miembros por separado han emitido comunicados en los que parecen responsabilizar de los ataques al régimen del presidente sirio Asad.