La cápsula Dragón de la empresa estadounidense SpaceX se acopló a la Estación Espacial Internacional, en un hecho sin precedentes para una nave espacial privada que podría revolucionar el transporte al espacio.
La compañía SpaceX, con sede en California y propiedad del multimillonario Elon Musk, llegó así al punto cúspide de su misión, convirtiéndose en la primera nave de propiedad privada en llegar a la estación espacial y devolviendo a Estados Unidos la posibilidad de viajar al laboratorio orbital.
"Había muchas cosas que podrían haber salido mal, y salieron bien", dijo Musk a los periodistas tras completarse la maniobra de amarre.
"Es un día fantástico y creo que un gran día para el país y para el mundo", agregó el empresario, que hizo su fortuna con la firma de pagos online PayPal.
La cápsula reutilizable, no tripulada en esta oportunidad, transporta 521 kilos de suministros para la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) y tiene previsto regresar a la Tierra con otros 660 kilos de materiales científicos el 31 de mayo.
"Parece que agarramos a un dragón por la cola", dijo el astronauta estadounidense Don Pettit, que maniobraba el brazo robótico de la ISS, al enganchar la cápsula de SpaceX .
El laboratorio orbital y la nave espacial se encontraban en ese momento a unos 400 kilómetros sobre el noroeste de Australia, indicó la NASA desde el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas (centro-sur).
Dragón se desacoplará de la ISS el 31 de mayo para regresar ese mismo día a la Tierra. Su amerizaje está previsto en el Pacífico, frente a las costas de California.
La nave de SpaceX fue lanzada el martes desde Cabo Cañaveral, Florida (sureste) en lo alto de un cohete Falcon 9.
Hasta ahora sólo Rusia, Japón y Europa tenían la posibilidad de transportar carga a la ISS. Estados Unidos perdió esa capacidad cuando retiró su flota de transbordadores espaciales el año pasado.
El vuelo de prueba ha sido casi perfecto, de acuerdo con los informes de avance de la NASA y de SpaceX, después de que el lanzamiento marcara, según la NASA, la Casa Blanca y funcionarios de SpaceX, el comienzo de una "nueva era" para el transporte espacial.
Una misión exitosa de atraque abre el camino a un contrato de US$ 1.600 millones de dólares de SpaceX con la NASA para abastecer a la estación espacial y regresar materiales a la Tierra en los próximos años.
Tanto SpaceX como la NASA han celebrado su flamante asociación, aunque instieron en que cualquier paso en falso que ocurriera estaría en el marco de lo esperado en misiones de prueba de este tipo.
La NASA confía en el éxito de SpaceX ya que cuenta con el sector privado para que éste tome el relevo de las naves y transbordadores espaciales -el último transbordador voló en julio de 2011-, para que comience desde 2012 a transportar carga y astronautas a la ISS a menor costo.
SpaceX espera que Dragón pueda transportar astronautas a la ISS en unos tres años.
AFP