El Ministerio de Salud Pública (MSP) realizó una videoconferencia nacional para actualizar la información epidemiológica sobre la tuberculosis en Uruguay y se constató un aumento de casos que preocupa: en el 2010 hubo unos 690 casos contra 801 en el 2011. Son más de 100 nuevos casos en un año.
El director general de Salud, Yamandú Bermúdez, señaló a El País que estos casos que se registran están fundamentalmente concentrados en Montevideo y en el área metropolitana. Las personas de entre 15 y 35 años son las que mayormente contraen la afección, agregó. Puntualizó que la enfermedad está fuertemente relacionada con las personas que tienen HIV y que hay una prevalenecia cada vez más alta en la gente privada de libertad.
Según los datos difundidos por el MSP, en la población carcelaria en 2011 hubo 64 casos, 20% más que en 2010.
"Se hizo hincapié en que la enfermedad complica cuando se hace un abandono del tratamiento, que es algo muy usual. También pusimos énfasis en la consulta precoz, identificar la patología, mejorar los procedimientos para establecer el diagnóstico o descartarlo", explicó el director de Salud.
Las autoridades sanitarias piensan en acciones concretas para frenar los casos de tuberculosis. Una de ellas es la creación de una mesa de trabajo en conjunto con distintos programas como el de HIV/ Sida, la Comisión Honoraria de la Lucha Antituberculosa y el programa destinado a la población transexual.
"El mensaje es: la enfermedad ha aumentado, hay que estar sobre ella, se puede curar, pero si la persona no se cura, se muere", destacó Bermúdez.
La tasa de mortalidad en Uruguay por tuberculosis está en el entorno del 40%.
NIÑOS. La enfermedad también ha tenido un fuerte incremento en la población infantil.
Los casos de tuberculosis en niños se triplicaron el año pasado según los registros oficiales del MSP.
En marzo de este año hubo un foco de tuberculosis en la escuela 338 de Punta de Rieles. Allí hubo diez niños infectados.
La tuberculosis es una infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos.
Se transmite por el aire cuando una persona enferma estornuda, tose o escupe. El síntoma más visible es la tos persistente y con flema a lo largo de 15 días, acompañada de fiebre, e incluso mareos, escalofríos y pérdida de peso.