Empresarios griegos aterrados ante una posible salida del euro

Temor. Un pasaje al dracma podría devaluar la moneda hasta un 70%

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Durante las últimas dos semanas, el teléfono del hotel cinco estrellas de Tasos Ioannidia en la isla de suave brisa de Míkonos repicó constantemente, pero no con el tipo de telefonemas que él quiere responder.

"La gente está diciendo que no quiere confirmar una estadía o efectuar depósitos", dijo Ioannidia, quien es el dueño del lujoso Hotel Belvedere, encaramado en un despeñadero desde el cual se domina el mar Egeo. "Temen lo que pudiera ocurrirle a su dinero si Grecia abandona el euro y regresa al dracma".

Los temores de que Grecia pudiera incumplir en sus pagos a deudas o incluso dejar la unión monetaria de Europa se profundizaron desde el 6 de mayo, cuando los griegos votaron en apabullantes números por un partido de la izquierda dispuesto a destrozar el acuerdo internacional de rescate de Grecia por 170.000 millones de dólares. En últimas fechas, aun cuando 80% de los griegos dice que quiere permanecer con el euro, se puede oír sobre el "dracmagedón" en conversaciones por Atenas: en suites ejecutivas, en tiendas familiares e incluso en centros nocturnos.

"Un regreso al dracma sería una pesadilla", dijo Ioannidia, cuyas reservaciones empezaron a bajar hace unos cuantos meses y cayeron profundamente tras la elección. "Eso crearía un pánico para los negocios y también para la gente que quiera hacer negocios con Grecia".

Cualquier salida del euro, si efectivamente ocurriera, no llegaría rápidamente, incluso si un nuevo gobierno repudiara las condiciones del rescate de Grecia; la salida sería complicada en términos legales, además de larga. Líderes europeos también pudieran moverse para impedir un impago griego o salida al último minuto, considerando las incertidumbres interminables. Pero, en últimas fechas, pocos corren riesgos.

PRECAUCIONES. Grandes operadores turísticos como TUI de Alemania y Kuoni de Gran Bretaña están exigiendo la adición de las denominadas cláusulas del dracma a los contratos con hoteleros griegos en caso que el euro ya no esté en uso aquí. Diarios británicos están llenos de columnas de consejos para viajeros preocupados por la prudencia de planear una vacación en Grecia, o incluso en Portugal y España, si empeorara la crisis del euro. Grandes empresas multinacionales como el Grupo Vodafone, Reckitt Benckiser y Diageo han empezado a transferir dinero en efectivo cada día desde cuentas en euros de vuelta a Reino Unido para limitar su exposición. Sin embargo, para los negocios griegos está siendo claro que es difícil idear un Plan B, particularmente para los más pequeños. Además, existen muchas incertidumbres relacionadas con que muchos de ellos ni siquiera pueden concebir cómo lo sobrellevarían. Economistas dicen que el dracma sería devaluada en un 50 o 70 por ciento respecto del euro.

"¿Cómo te preparas para el Apocalipsis?", preguntó Dimitrios Manolis, el dueño de AlfaSolid, pequeña empresa que produce software de diseño.

Él ha tenido que reducir su personal de seis ingenieros a dos, conforme las empresas con las que hacía negocios se han venido abajo en medio de una contracción del crédito. "Si Grecia deja el euro, no habrá trabajo para mí", dijo.

MIEDOS. Dimitris Mamoglu, el propietario de una joyería fina cerca de la plaza Sintagma en Atenas, dijo que los pequeños negocios "no tenían el más mínimo plan" para manejar un regreso al dracma. "Nadie puede calcular cuánto dinero o tiempo hará falta para hacer el cambio", señaló.

Decenas de miles de negocios griegos podrían venirse abajo de un día al otro, destacó Constantine Mihalos, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Atenas. Aproximadamente 85% de las empresas griegas emplean a menos de 10 personas y muchas están cerca de la bancarrota, la economía cae en picada y el crédito bancario se agota.

Con una divisa devaluada, la inflación podría subir rápidamente, y las empresas griegas enfrentarían dificultades para pagar las cuentas de sus proveedores, denominadas en euros. El comercio con otros países se desaceleraría, conforme proveedores detuvieran entregas, paralizando incluso más a negocios que dependen de importaciones en gran medida.

Incluso grandes exportadores griegos que pudieran beneficiarse de una moneda devaluada se oponen a un regreso al dracma, temiendo el daño a la imagen del país como un lugar para hacer negocios.

El agobiado sistema bancario de Grecia, que ya está funcionando de milagro, enfrentaría una seria corrida a medida que depositantes retiraran sus fondos. Se estima que 315.000 millones de dólares ya han salido de bancos griegos desde que estalló la crisis hace tres años. En los días posteriores a las elecciones de este mes, fueron retirados más de 890 millones de dólares aproximadamente, patrón que banqueros griegos prevén que continúe hasta que se restablezca mayor certidumbre política y económica.

Aparte de la fabricación de barcos, la mayoría de la base industrial de Grecia se ha erosionado en los 30 años transcurridos desde que el gobierno nacionalizó grandes áreas de la industria tras una furiosa guerra civil. Disminuyeron los negocios generadores de riqueza, en tanto decenas de miles de trabajadores despedidos fueron absorbidos por el estado para reducir el desempleo.

Hoy día, las exportaciones griegas de productos manufacturados representan tan solo 10% del producto interno bruto, en comparación con un promedio de 30% para el resto de la eurozona. Además, la adopción del euro por parte de Grecia apresuró un cambio constante de la producción agrícola. Actualmente, importa casi 40% de su comida, la mayoría de su medicina y casi todo su petróleo y gas natural, situación que pudiera conducir a carestía si proveedores internacionales detuvieran los transacciones por un tiempo.

Si ocurriera eso, los observadores dicen que Grecia podría tener que prepararse para el descontento civil. "Si pasamos al peor caso, y rezo porque no ocurra, va a ser una tragedia griega total antes de que se restablezca la normalidad", dijo Mihalos.

Merkel grita "no" a eurobonos

BRUSELAS | La tensión en la zona euro se acentuó ayer ante la negativa de Alemania de crear eurobonos para reactivar el crecimiento, una medida impulsada por Francia, en momentos en que Europa vive "un momento crucial" de su historia, según advirtió el Banco Central Europeo.

"No tiene sentido basarlo todo en los eurobonos o en instrumentos en apariencia solidarios que solo agravarían la crisis", consideró la jefa del gobierno Angela Merkel, un día después de una cumbre de la Unión Europea (UE) en la que el presidente galo, Francois Hollande, presentó ese instrumento como esencial para salir de la crisis.

"La crisis no se resolverá con un remedio milagroso sino como resultado de un trabajo duro" a base de rigor presupuestario y reformas estructurales, subrayó la canciller Merkel.

La bolsa de Londres cerró ayer con una suba de 1,59%, seguida por Madrid (1,46%) y París (1,16%). En Wall Street, en tanto, el Dow Jones subió 0,27% y el Nasdaq cedió 0,38%. AP y AFP

LA CIFRA

85%

Es el porcentaje de empresas griegas que emplean solo a diez personas; muchas de ellas están al borde de la banca rota.

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