La actriz Claudia Rossi se hará cargo del papel de Clitemnestra en esta versión de "La Orestíada" que el sábado estrena la Comedia Nacional bajo dirección de Levón, en la sala mayor del Teatro Solís.
El espectáculo, de una duración aproximada de tres horas con un entreacto de 15 minutos, cuenta con un destacado equipo técnico, donde la escenografía corre por cuenta de Osvaldo Reyno, la iluminación es de Pablo Caballero y el vestuario de Soledad Capurro.
También cuenta con un esmerado trabajo musical, cuya composición y dirección está a cargo de Sergio Fernández Cabrera, mientras que los músicos que participaron en la grabación fueron Sara Sabah y Rodolfo Vidal, con coros a cargo de Suite Montevideo. Además, Sabah se hizo cargo de la preparación de los integrantes del coro y del trabajo corporal.
Todos esos nombres en los rubros técnicos son el marco de un elenco numeroso, que integran Gustavo Antúnez, Luis Fourcade, Ernesto Laiño, Carlos Sorriba, Fernando Vannet, Diego Arbelo, Fernando Dianesi, Mauricio González, Gabriel Hermano, Gustavo Saffores, Jimena Pérez, Roxana Blanco, Lucía Sommer, Sandra Américo, Jujola Bossio, Natalia Chiarelli, Camila Sansón y Mariana Trujillo.
Joya de la cultura helénica, La Orestíada arroja una intensa visión sobre el crimen, la venganza, la piedad y la justicia, propia de los mitos griegos. Compuesta por Agamemnon, Las Coéforas y Las Euménides, esta trilogía de Esquilo, padre de la tragedia, es la única que se conserva íntegra de todo el teatro griego, hecho que la ha convertido en una de las piezas más representadas dentro de su género.
La Orestíada se extiende sobre dos generaciones de la familia de los Atridas, la de Agamemnon y la de su hijo Orestes. La acción se inicia con el fin de la guerra de Troya y el regreso victorioso de Agamemnon a Argos, donde es asesinado a traición por su esposa Clitemnestra y por Egisto, su amante. A partir de allí, un largo recorrido literario y escénico plantea temas que más de dos mil años después, siguen estremeciendo por su dura actualidad.
Levón, desde la dirección escénica, sostiene que enfrentar la gran trilogía clásica es todo un desafío. La sucesión de crímenes, el derrumbe de la monarquía, la entronización de la tiranía, y el establecimiento de la democracia, son algunos de los ejes que la obra plantea. Para ello, el director sostiene que es necesario "aceptar gustosos la rebeldía de Esquilo", en una puesta que rompe los cánones aristotélicos, saltando de un lugar a otro en elipsis sorprendentes.
"La justicia, su fragilidad y sus límites, se presenta como uno de los pilares del repertorio de temas del teatro. También la guerra, la instauración de un nuevo orden, la voluntad humana de avanzar aunque esto implique el sacrificio de los jóvenes, y la muerte real o simbólica de los hijos para resolver antiguos conflictos de gente vieja. La pluma de Esquilo no escapó a la tentación de abordar estas complejidades en uno de los más grandes hits de los clásicos teatrales: La Orestíada", agrega Laura Pouso, dramaturgista de la versión.
"Escrita probablemente para ser actuada una sola vez y puesta en escena por su propio autor, la obra ha sabido desafiar su destino y seguir convocando espectadores aquí y ahora, miles de años más tarde, haciendo que cada nuevo estreno represente, a su manera, un acontecimiento. Obra maestra de un tiempo donde pensamiento mítico y deliberaciones racionales, teología y política estaban aún estrechamente ligados, la trilogía de Esquilo es, entre todas las tragedias, aquella cuyo valor político parece estar más netamente afirmado", remata Pouso, quien ha destacado en el terreno de la escritura y reescritura teatral.
La Orestíada irá en el Solís, hasta el domingo 29 de julio, los viernes y sábados a las 20 horas y los domingos a las 18 horas. Las entradas están en el teatro y en Red UTS y valen $ 90. Informes: tel. 1950 3323.