Aunque el actor británico Russell Brand insista con la idea de que todavía quiere a Katy Perry y que se arrepiente del divorcio, ella no piensa lo mismo. Por eso está remodelando y redecorando su mansión para eliminar cualquier recuerdo de él y de su boda fugaz. Según un testimonio que publicó el diario Daily Star, y que proviene de una fuente anónima: "Katy ha decidido que quiere reformarla completamente, cambiar los colores de las paredes y añadir un poco de decoración nueva y muebles. No es fácil para ella avanzar en su vida después de la ruptura y está harta de tener recuerdos de su matrimonio con Russell en su casa". Tras la separación, la intérprete de Firework le pagó la parte que le correspondía a su aún esposo de la mansión.