Las dificultades para el suministro de supergas se agudizaron y causan escasez del producto en Montevideo. Si no surge hoy una solución al conflicto, la falta de abastecimiento se extenderá a zonas del Interior.
Las empresas Acodike y Ducsa ya no cuentan con garrafas de supergás para repartir en Montevideo. Esto se debe a un conflicto de los repartidores que mantiene bloqueadas las plantas de envasado de Ducsa, Acodike y Riogas.
En los puestos de Ducsa de Montevideo "ya no queda nada", de acuerdo con lo que informó el jefe de Producto de la empresa, Ruber Aguer, mientras que en Acodike indicaron que tampoco cuentan con garrafas para Montevideo. Desde el call center de Riogas informaron que para "algunas zonas" de la capital tampoco había suministro ayer.
En caso de que no se logre una rápida solución, el desabastecimiento también comenzará a afectar al Interior.
Hoy, se realizarán dos reuniones tripartitas, informó el presidente de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys), Ismael Fuentes.
La primera reunión será a las 10 de la mañana para destrabar el conflicto en Ducsa y se realizará otra sobre el mediodía para llegar a un acuerdo con los fleteros de las empresas, expresó Fuentes. Como el Ministerio de Trabajo estará cerrado a causa del feriado, estas instancias se realizarán en la sede de Fuecys, indicó.
El diferendo que derivó en el bloqueo de todas las plantas envasadoras de supergás, menos la de Megal, se originó el lunes pasado.
Según indicó Aguer, el empleado de un agente -empresas contratadas para llevar el supergás a los puntos de venta- de Ducsa que cerró y despidió a sus empleados fue recontratado por otro agente, al que le exigió que le mantenga los beneficios de su anterior empleador. Agregó que el sindicato quiere que le mantengan los beneficios de una empresa que ya no existe.
Debido al rechazo empresarial a ese reclamo a este reclamo, los trabajadores de los agtentes de Ducsa, afiliados al Sindicato Único del Supergás, comenzaron a afectar la salida de garrafas de esa empresa.
Pero, a raíz de la medida, los repartidores que llevan el supergás desde los puntos de venta a los hogares, se vieron afectados porque no recibían el producto y resolvieron extender la medida, disponiendo piquetes en las plantas de Acodike y Riogas.
El conflicto surgió en momentos en que la población comienza a hacer un consumo más intenso del supergás, tanto para la alimentación cotidiana como para la calefacción.