Personas que escuchan un comentario pero lo olvidan. Pacientes que sufren un accidente y no recuerdan qué hicieron antes. Los casos no son aislados ni pertenecen a la ficción. La amnesia es una patología cuasi familiar para los terapeutas uruguayos.
A Carlos le muestran una partitura. Sabe tocar el piano así que la interpreta sin dificultad. La aprende. Días después le piden que la interprete de nuevo. No puede. "No la sé", dice con naturalidad. Le dan la partitura y comienza a tocarla; se la quitan de la vista y sigue tocando. No entiende cómo pero interpreta hasta el último pentagrama.
Sucedió en Uruguay unos años atrás. El caso fue atendido por Sergio Dansilio, hoy director del Departamento de Neuropsicología del Hospital de Clínicas. Para el neurólogo es una de las situaciones más representativas de los trastornos que puede sufrir la memoria humana. Como sucede en el cine.
-¿La escena en la que alguien se golpea la cabeza y pierde la memoria sucede en la realidad?
-Sí, sucede.
La amnesia no solo está en las películas y series de televisión. "No lo veo todas las semanas pero en el mes atiendo varios casos", asegura Dansilio, profesor titular de Neuropsicología en la facultad de Psicología de la Universidad de la República y la Universidad Católica.
¿Por qué se dan casos todos los meses en Uruguay? Por los accidentes de tránsito. "El 40% de los traumatismos de cráneo provoca trastornos de la memoria", aseguró el profesor de Neuropsicología. Y la mayoría de los traumatismos se provocan en el tránsito.
En algunos casos las lesiones se pueden revertir, sobre todo si se trata de personas jóvenes en las que el cerebro conserva su plasticidad. En otros quedan de forma definitiva.
Pero ¿cómo aparece la amnesia? El golpe afecta las zonas asociadas con la memoria, un proceso que involucra distintas estructuras del cerebro. Cuánto afecte dependerá del golpe y de la lesión causada.
"Es variable", comenta Dansilio. "La persona puede tener dificultades para recordar lo que pasó minutos antes del accidente, días antes del accidente o, a veces, algunos meses antes".
Lo que difícilmente pase es que no reconozca a las personas de su entorno cercano. Eso sí es ficción. El entorno "está muy arraigado en las personas, tanto en el psiquismo -estructura mental propia de cada individuo- como en el cerebro en sí", explica Dansilio.
No conocer a familiares, comenta el especialista, puede ser fruto de una confusión pero no es algo que se perpetúe, a no ser que exista una patología más seria como el alzhéimer.
Cuando no hay enfermedades las zonas dañadas que provocan amnesia son el hipocampo, el tálamo y otras estructuras involucradas con la retención de los sucesos vividos.
"Hay una lesión que es muy frecuente cuando se produce un golpe y es el llamado `daño axonal difuso`, un tipo de afección de neuronas y fibras", ilustra Dansilio.
Cuando se altera la comunicación entre estas estructuras se alteran los recuerdos e incluso se pierde la capacidad de almacenar nuevos acontecimientos. Como le pasó a Carlos (no es su nombre real) después de aprender la partitura.
"La persona sigue viviendo y no fija, no consolida bien las nuevas experiencias, o pierde detalles o las olvida directamente", asegura Dansilio.
Para el clínico la película Memento (Christopher Nolan, 2000) ilustra la vida de alguien con amnesia, especialmente con un tipo conocido como "amnesia anterógrada". Estas personas sólo viven con la memoria a corto plazo. Aprenden algo pero luego lo olvidan.
"La memoria a corto plazo tiene un número muy limitado de información", explica el neurólogo. Es como cuando a alguien le pasan un número de teléfono y no tiene donde anotarlo. La memoria a largo plazo es la agenda que ellos no tienen.
"Estas personas pueden manejar lo actual pero una vez que los distraen su atención pasa a otro lado y esa información se pierde", ilustra el neurólogo. Es lo que le pasa al protagonista del film.
Como en Memento, una de las estrategias terapéuticas es enseñar mecanismos que "reemplacen" la memoria. Alarmas, carteles y elementos que, frente a ellos las personas puedan recordar una determinada acción (en el film el personaje se tatúa lo que no quiere olvidar).
Pero la realidad no es tan sencilla. La mayoría de estos pacientes, cuenta Dansilio, no consiguen reinsertarse. No pueden realizar tareas de trabajo convencionales (o deben cambiarlas) y no pueden estudiar.
Algunos saben que sufren de amnesia, otros no. Para estos últimos la rehabilitación es aún más compleja. Pero para todos, asegura el especialista, contar con recursos humanos y sistemas tecnológicos que los ayuden a recuperarse totalmente también pasa a ser ficción.
LAS CLAVES
Una patología de la realidad
Lejos de ser algo de la ciencia ficción, la amnesia es un problema que sufren los uruguayos en la vida real. La mayoría de los casos están asociados a golpes provocados en accidentes de tránsito.
Qué causa el trastorno
El golpe lesiona un conjunto de estructuras y redes neuronales involucradas en la memoria. Algunas veces la afectación es sobre los recuerdos pasados pero otras veces se pierde la capacidad de registrar momentos nuevos.
Las formas de sobreponerse
En general las personas no logran recuperar su vida cotidiana, pero algunas veces recuperan otras funciones que les permiten generar estrategias que los ayuden a recordar, por ejemplo, escribir para no olvidar o fijar una alarma en determinado momento para recordar hacer una acción como tomar un determinado medicamento.