Considerada la reina de la música disco, Donna Summer dejó un legado de quince álbumes publicados, con éxitos como Hot Stuff, Love o love you baby y Bad Girls. En Uruguay ofreció una actuación en noviembre de 2004 en el Hotel Conrad.
La familia de la cantante anunció su deceso ayer a través de un comunicado. "Donna Summer Sudano fue una mujer con muchas dotes, la mayor de ellas su fe. Estamos en paz celebrando su extraordinaria vida y continuo legado", expresó el texto.
La intérprete de I feel love perdió la batalla contra el cáncer de mama que le diagnosticaron hace varios años y que hasta ayer no había tenido trascendencia a nivel público.
Summer ganó cinco premios Grammy en su prolífica carrera y vendió más de 100 millones de copias en todo el mundo. Su importancia radica en que no sólo marcó una época con sus hits más representativos, sino que además inspiró a artistas de la talla de Madonna y Beyoncé. Otros como Kylie Minogue, Blondie y John Frusciante (de Red Hot Chili Peppers) hicieron versiones de algunos de sus clásicos.
El último disco que publicó fue Crayon, editado por el sello Sony Music en junio de 2008. Era el primer trabajo de estudio con material inédito que lanzaba en 17 años. En aquel entonces se decía que "la reina" había vuelto.
Este último intento apostó por encontrar un punto de equilibrio entre el estilo que le dio éxito en las décadas del `70 y `80 con un pie en el presente. "Es una mezcla de colores y estilos, con pinceladas de diferentes tradiciones étnicas y sonidos. No quería que fuera como un hijo único, sino un muestrario de distintos sabores e influencias de todo el mundo. Un toque de esto y de lo otro, unas gotas de algo más, como cuando cocinas", decía la artista, que además compuso todos los temas de Crayons, algunos en coautoría con reconocidos productores como Greg Krustin (Lily Allen, Kylie Minogue, Pink) y Daniele Brisebois (Natasha Bedingfield, New Radicals y Kelly Clarkson).
En su vitrina de premios, Summer lucía un premio Oscar y un Globo de Oro por la canción Last Dance que formó parte de la banda sonora de la película ¡Por fin viernes!, estrenada en 1978. Last Dance fue furor en esa época y disparó la moda de incluir una introducción de tiempo lento y/o vocal de algunos segundos. Ese formato luego lo repitió en On the Radio, Dim all the Lights y No More Tears, a dúo con Barbra Streisand.
Un aspecto que caracterizó su carrera fueron las letras con alto contenido amoroso y sexual, al punto que era apodada "la primera dama del amor". Esto no le causaba mucha gracia porque su temperamento era más bien discreto.
Casi sin proponérselo desbancó a Gloria Gaynor cuando era conocida como la reina de las discotecas y también se dio el gusto de incursionar como actriz en la película musical que contenía Last Dance.
En 1980 sufrió un quiebre importante: se dice que la artista decidió recluirse y dejar atrás la vida nocturna, para adoptar una devoción religiosa casi puritana que acentuó aún más su disgusto hacia las letras sensuales que le dieron notoriedad.
En la búsqueda de un nuevo camino se cruzó con Quincy Jones, el creador del éxito de Thriller de Michael Jackson, y vio la luz un álbum homónimo que la reivindicó tras la poca trascendencia de The Wanderer.
En 1983 publicó She Works Hard for the Money, el que sería uno de sus últimos grandes goles comerciales, para después comenzar un trayecto fluctuante, especialmente tras atribuírsele unas declaraciones homofóbicas en relación al virus del Sida.
Summer, que fue la primera mujer en tener simultáneamente un álbum y un single en el podio del ranking de la revista Billboard, nació en Boston, Estados Unidos, el 31 de diciembre de 1984.
Sus primeras canciones se publicaron bajo el nombre de Donna Gaines, pero cambió su apellido en 1974. En una de sus últimas entrevistas, concedida a un diario de Puerto Rico, la cantante había dicho que era una mujer feliz. "Ciertamente tengo muchos arrepentimientos, pero como creo que es una locura arrepentirse de las cosas, trato de no penalizarme por lo que no hice correctamente. Quizás pude hacerlas de manera diferente y más sabia, pero eso no importa ya", expresó. Sobre su fe religiosa dijo que "siempre" llevó su vida pensando en lo que Dios "le diría" porque esa era la última respuesta para ella. "Si mi vida se acabara mañana, ¿qué sería importante para mí si fuera a encontrarme con Dios? ¿Qué me diría? Podría ser: `hiciste un buen trabajo con los niños, fuiste un buen ciudadano, hiciste muchas cosas buenas, pero lo más importante es que cuidaste a tu familia y me quisiste`".
Además, se refirió a la responsabilidad de ser madre: "cuando cuido a mis hijos, cuido a mi parte en el mundo".
Su visita a Punta del Este
Summer se presentó el 26 de noviembre de 2004 en el Hotel Conrad de Punta del Este que por entonces conmemoraba su séptimo aniversario. Llegó desde Londres en medio de la promoción de su autobiografía Ordinary Girl: The Journey, al tiempo que escribía una obra para Broadway sobre su vida.
El dato anecdótico es que, esa noche, entre las personalidades que disfrutaron del concierto estaba Mercedes Menafra -en ese momento la primera dama de Uruguay- quien subió al escenario junto a otros invitados para abrazar a la artista. Cuando uno de los integrantes de la banda musical alertó a Summer sobre quién era Menafra, ésta exclamó sorprendida: "what?" (¿qué?).
Al concierto exclusivo en el Este llegaron celebridades de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay. La artista había expresado que su espectáculo no era una "producción dramática" sino algo más simple. "Tengo una banda, coristas, bailarines, pero creo que la gente va para verme cantar, por eso trato de no cargar los shows de cosas innecesarias, sólo lo justo para hacerlo estéticamente bonito, manteniéndome en el foco".