La Justicia procesó a dos menores y un mayor por el asesinato de un trabajador de La Pasiva en el local ubicado en 8 de Octubre y Garibaldi el pasado fin de semana. Uno de ellos fue procesado por homicidio muy especialmente agravado y el otro como coautor del crimen.
De acuerdo al dictamen de juez de Menores, ambos jóvenes carecen de antecedentes. El magistrado dispuso su internación en dependencias del INAU.
Se pidió el procesamiento de un tercero por encubrimiento pero el juez Hugo Morales no dio lugar a la sanción y dispuso que el menor fuese entregado a sus responsables, "al no hallarse elementos de convicción que permitieran imputarle encubrimiento como lo solicitó la Fiscalía", argumentó el magistrado.
El fiscal Gustavo Zubía apelará esta última determinación del juez. La Policía sospecha que este tercer menor intervino en forma indirecta, ya sea escondiendo las armas usadas en el atraco o dando amparo a los autores del mismo.
Mientras, un adulto de 19 años, que ofició de campana del robo, fue procesado con prisión por el juez Alejandro Guido por coautoría de homicidio muy especialmente agravado.
Ayer, la Policía capturó a los tres menores de 17 años y a un adulto, todos sindicados como autores del asesinato de Gastón Hernández (34). "Entramos y tiramos para que nos respeten. Después, todo queda más tranquilo", confesó ayer uno de los detenidos al Juez. El adulto se trata de un joven de 19 años que en el momento de la rapiña estaba fuera del comercio oficiando de "campana" y que habría amenazado a una mujer antes de la fuga de los delincuentes.
Por otro lado, una mujer, extrabajadora de La Pasiva, fue detenida esta mañana por la Policía por estar "vinculada lateralmente" al sangriento crimen. Según informó radio Carve, esta mujer habría sido quien informó a los delincuentes cuándo y a qué hora rapiñar el local de comidas, crimen que terminó con la vida del empleado del local, padre de cinco hijos.
Los dos menores que participaron de la rapiña cayeron en una vivienda de la ciudad de Toledo, en un operativo que se realizó en la mañana de ayer. "Tiré porque el mozo se movió", declaró al juez Hugo Morales y el fiscal Gustavo Zubía el menor que hizo el disparo mortal. Sin embargo, los funcionarios de La Pasiva de 8 de Octubre y Garibaldi testificaron que Hernández extrajo una Coca-Cola de un freezer, la puso encima del mostrador y luego colocó las manos sobre el mismo esperando el pago de la consumición. En ese momento, el menor le disparó al pecho, saltó encima del mostrador y comprobó que Hernández estaba malherido.
Ante la Justicia quedó comprobado que el móvil fue la rapiña.
Tras el disparo al planchero, un cómplice agarró la plata de la caja registradora. Este sujeto dijo en el Juzgado que disparar primero les da más seguridad a la hora de robar. "Siempre se tira primero", enfatizó.
Los propietarios de La Pasiva señalaron que los tres adolescentes se llevaron $ 100.000. Sin embargo, los menores dicen que repartieron el dinero y a cada uno le tocó $ 16.000.
"No compramos drogas. Fuimos a una tienda en un shopping y nos compramos ropa deportiva y otras cosas", confesó uno de los rapiñeros. Otro adolescente dijo que usaron el dinero para ir a un bar.