Presidencia informó ayer que la situación de los camiones trancados en la frontera con Brasil está próxima a normalizarse, pero los transportistas afirman que por ahora no se ven resultados concretos.
En conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, dijo ayer al mediodía que "se ha estado destrabando por parte de la Secretaría de Ingresos Federales de Brasil", ya que "se ha reforzado el personal y en algunos pasos hay una situación normal", aunque reconoció que "en otros se estará normalizando en las próximas horas".
Las trabas del ingreso de camiones al país vecino se dan en todas sus fronteras por dos motivos. Uno es que las aduanas están aplicando controles más estrictos por orden de la Receita Federal, lo que en la jerga se conoce como Marea Roja e implica que el 85% de los camiones son sometidos a revisión física, sobre todo los que transportan químicos.
El otro motivo es la Operación Padrón, una medida de reclamo salarial que realizan funcionarios de aduanas brasileñas, que trabajan solo a reglamento y enlentecen así el flujo de camiones.
El presidente de la Cámara de Autotransporte Terrestre Internacional, Mauro Borzacconi, dijo ayer a El País que la situación no ha cambiado desde el viernes, cuando había casi 200 camiones trancados. "Lo único de diferente es que en la frontera de Chuy había un fiscal y ahora hay dos. A eso le pueden llamar reforzar", señaló.
Borzacconi indicó que puede percibirse que la situación mejoró porque los lunes no suelen llegar más camiones a la frontera (porque recién comienzan a cargarse) al tiempo que algunos de los trancados son liberados. "Mañana empieza el cuello de botella. Yo no veo muy factible que mejore la situación, pero ojalá que me equivoque y los brasileños levanten las medidas por las gestiones del gobierno", dijo.