CARLOS REYES
Los llamados "zoológicos humanos" están en boga actualmente en las agendas de los museos, para mirar con los ojos del presente una actitud que fue habitual más de un siglo atrás. El Mapi presenta al respecto una muestra y un ciclo de charlas.
Se llama zoológicos humanos a una práctica que tuvo su auge entre 1880 y 1930, aproximadamente, y que consistió en exhibir aborígenes de distintos puntos del planeta en exposiciones europeas, aunque también se hicieron en países americanos. El Museo de Arte Precolombino e Indígena (Mapi), inauguró ayer al mediodía una exposición sobre imágenes de nativos del Cono Sur que fueron llevados a Europa a fines del siglo XIX.
La misma, ubicada en la planta baja del museo, está compuesta por 13 fotografías impresas, de 2.35 por 1.5 metros y de 1.15 por 1.5 metros, complementadas por unas 50 imágenes en una pantalla. Se trata de fotografías de mapuches y fueguinos. Esas imágenes se exhiben impresas en alta resolución y en proyección digital: los originales tienen tamaño de postal y están reguardadas en el Tesoro de la Biblioteca Nacional de Francia. Pertenecían al archivo de Napoleón III, y la exposición llega a Montevideo con el apoyo de las embajadas de Chile y Francia.
La muestra permite relevar la situación que vivieron los indígenas que fueron exhibidos como animales hace tan solo 80 años, y por otro lado porque echa luz sobre la `exhibición` de seres humanos -voluntaria o no- en la actualidad", comentó a El País el director del Mapi, Facundo de Almeida.
Las imágenes "tienen un gran valor histórico, pero a la vez debieran llevar a reflexionar sobre cuestiones hoy aún vigentes, como ser: el racismo, el etnocentrismo, la condición humana, la diversidad y su respeto, la tolerancia y fundamentalmente, sobre la presencia aún hoy de este fenómeno y las nuevas modalidades de exposición de seres humanos", agregó De Almeida.
También se exhibirá mediante una proyección holográfica -desarrollada por Holograam y Atlántico Sur- la imagen de Juana Calluil (mapuche de origen chileno, perteneciente al Grupo Pu Rexafe) residente en Uruguay, que relata el significado y los efectos para su pueblo de los zoológicos humanos.
"No se trata de una muestra de fotografía en términos tradicionales, sino de una instalación en la que los visitantes puedan enfrentarse cara a cara con esos seres humanos que fueron exhibidos, y de algún modo borrar el límite entre pasado y presente y entre espectadores y expuestos. Es por ello que las imágenes se presentan en escala uno a uno, utilizando la tecnología del holograma y una ambientación que recrean los espacios donde fueron exhibidos en Francia", explica el director del museo.
También se presentará el martes próximo a las 18 horas el libro Zoológicos humanos, de Christian Baez y Peter Mason (que estará a la venta), en el marco del Seminario Internacional Zoológicos Humanos, con la participación de uno de los autores del libro (el historiador chileno Baez), la historiadora argentina Marta Penhos, y los antropólogos uruguayos Nicolás Guigou, Ana Valdés y Daniel Vidart. El objetivo fue formar un panel internacional con el fin de exponer distintos puntos de vista.
El término de zoológicos humanos fue popularizado en 2002 a partir de la publicación de la obra Zoológicos humanos, escrita por varios historiadores franceses especialistas del fenómeno colonial. En su época eufemísticamente se les rotulaba como "exposiciones etnológicas". También se las llama exposiciones antropozoológicas, cuando reúnen animales y personas en un mismo entorno.
De hecho, muchas de estas exposiciones (que también se realizaron en las entradas de los circos o en ferias de entretenimientos) exhibían a veces a los aborígenes con sus animales domésticos. Africanos, esquimales o indígenas americanos fueron exhibidos en un entorno más o menos alterado y fantasioso, en el que había también perros, útiles de cocina y demás elementos que hacían énfasis en los aspectos considerados exóticos.
De estos zoológicos etnográficos hubo casos muy recordados. En Londres fue expuesta, hasta su muerte en 1815, una africana denominada La Venus Hotentote. Décadas después recorrieron Europa y Estados Unidos dos niños mexicanos microcefálicos, presentados como Liliputienses aztecas. Hacia 1870, con la proliferación de circos y parques de entretenimientos, los ejemplos se multiplican: en el parisino Jardín de Aclimatación (inaugurado en 1860), se mostraban, entre canguros y camellos, familias de indios y lapones que dejaban pasar el tiempo detrás de rejas.
Fueguinos y mapuches en el jardín de aclimatación
Pese al auge que tuvieron, estas exhibiciones de seres humanos considerados exóticos también contaron con detractores. Un caso ocurrió en 1889, cuando nueve aborígenes americanos que habían sido capturados por un ballenero fueron mostrados en Europa, primero en la Exposición Universal de París (paradójicamente con motivo del centenario de la libertaria revolución francesa) y luego en Londres. Fue en esta capital que encontraron la resistencia de la Sociedad Misionera Sudamericana, teniendo que huir el empresario con sus cautivos para Bruselas.
La muestra "Zoológicos humanos", del Mapi, se basa en la publicación de Christian Báez y Peter Mason, sobre fotografías de fueguinos y mapuches en el Jardín de Aclimatación de París. La cita es en el Mapi, 25 de Mayo 279 esquina Colón (tel. 2916 9360).