Días pasados y al cumplirse un mes de su desaparición física, la ANRTCI realizó un sentido homenaje a quien fuera socio honorario, colaborador, amigo y curador del museo de la misma.
Con la participación de familiares, amigos, compañeros y autoridades del diario El País, así como de la directiva en pleno de la ANRTCI y de incontable presencia de rematadores, se realizó una breve pero muy merecida ceremonia por Carlos Besún; Carlitos como todos lo conocíamos.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando frente a todos los presentes en el salón principal de la institución se descubrió la foto con una plaqueta alusiva a quien fuese uno de los creadores del museo del remate. Y que de ahora en más llevará de nombre Museo del Remate Carlos Besún.
Acto seguido tomaron la palabra el presidente Sr. Mario Stefanoli y el vicepresidente Sr. Eduardo Jaureguiberry, que ilustraron con afectivos discursos la figura y la trayectoria de Carlos.
Una tarea nada fácil para los dos directivos, debido a que la trayectoria de Carlitos sobrepasa los 50 años; son miles de anécdotas, momentos y vivencias codo a codo con los martilleros, que le hicieron ganar el respeto y la admiración de todos los rematadores, de sus pares dentro del diario El País y también internacionalmente, siempre que acompañaba a la ANRTCI.
Carlitos era un caballero, un tipo siempre afable y generoso, un amigo y consejero para los rematadores, un hombre que disfrutaba cada momento y, por sobre todo, un enamorado de su trabajo en este diario que lo cobijó durante toda su vida.
Como lo expresaba Jaureguiberry: "No debe existir persona alguna que pueda hablar mal de Carlitos". En fin, podría escribir infinidad de páginas acerca de mi gran compañero y amigo de trabajo, pero la idea es simplemente recordarlo con la alegría y el aprecio que él desinteresadamente siempre nos regaló.