Se espera nuevo llamado a elecciones en Grecia

Fracaso. Berlín contempla a Atenas fuera de la zona euro

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El socialista Evangelos Venizelos, líder del Pasok, fracasó ayer en el intento de formar un gobierno de coalición en Grecia, por lo cual parece cada vez más inevitable que se vuelva a las urnas, lo que produce temor en los países de la Eurozona.

Tras el fracaso de formar gobierno de los líderes de los tres partidos más votados el domingo 6 de mayo, el presidente griego, Carolos Papulias, debe convocar, como lo estipula la Constitución, una última reunión de todos los partidos para encontrar una solución a la crisis. En el caso de que no se logre una coalición, serán necesarios nuevos comicios.

Ayer, el líder de la izquierda radical griega, Alexis Tsipras, que dirige el partido Syriza, precipitó el fracaso de Venizelos al anunciar que no participará en un gobierno de coalición con las fuerzas políticas favorables a la austeridad, el conservador Nueva Democracia y el socialista Pasok.

Antes de Venizelos, que hoy dará como concluida su misión ante el presidente, Antonis Samaras, de Nueva Democracia, y Tsipras no habían logrado formar gobierno.

DUREZA. Este nuevo fracaso fue mal recibido por los dirigentes europeos. "Estoy muy preocupado con la situación en Grecia. Apelo a la responsabilidad de todos los dirigentes políticos para encontrar un acuerdo que respete los compromisos del país", dijo el presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy.

Grecia debería salir de la zona euro si no logra respetar sus compromisos presupuestarios a cambio de un plan de salvamento, advirtió por su parte el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

"Si los acuerdos no son respetados, esto significa que las condiciones no están reunidas para continuar con un país que no respete sus compromisos", declaró Barroso en una entrevista a la cadena de televisión SkyTG24.

La Constitución no fija un plazo para la consulta del presidente, que puede durar varios días.

DIVISIÓN. Los responsables políticos están divididos entre los compromisos de austeridad con sus acreedores y el resultado electoral del domingo que refleja el rechazo de la población a las medidas draconianas para reducir el déficit público.

Mientras tanto, en los mercados, los inversores no esconden su preocupación sobre una posible salida rápida de Grecia del euro y sus consecuencias.

Samaras y Venizelos, pese a la debacle de sus respectivos partidos en las elecciones, se reunieron ayer una media hora parar preparar la reunión del líder socialista con Tsipras.

El líder del Pasok proponía un gobierno que al mismo tiempo mantenga al país en el euro y garantice que el programa de austeridad dictado por la UE y el FMI se alargue tres años.

Venizelos no explicó en detalle su propuesta de alargar el acuerdo pues las tensiones entre los partidos se centran precisamente en el memorando de acuerdo firmado por Grecia con sus acreedores.

La izquierda radical quiere abandonarlo completamente y seguir en la zona euro, algo que Alemania considera imposible.

ADVERTENCIA. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble, dejó claro que la "zona euro puede soportar una salida de Grecia". "Queremos que Grecia permanezca en la zona euro", dijo. "Pero también lo debe querer ella y hacer sus deberes. No podemos forzar a nadie", dijo en una entrevista al diario alemán Rheinische Post.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, echó más leña al fuego al condicionar la entrega de nueva ayuda al respeto por Atenas de sus compromisos.

En este contexto, un sondeo del Instituto Marc, en Grecia, muestra que una gran mayoría de griegos (62,7%) desea un gobierno de coalición y 53% de ellos quiere que participe Syriza. Para el analista Ilias Nikolakopulos, un ejecutivo con el apoyo pasivo de Syriza, esto es posible, pero cree que las negociaciones se prolongarán hasta mediados de la semana próxima. Solo el 32% de los consultados está a favor de realizar unas nuevas elecciones.

Regionales, una prueba a Merkel

BERLÍN | La canciller alemana, Angela Merkel, afrontará mañana unas difíciles elecciones regionales en un bastión tradicional de la izquierda, Renania del Norte-Westfalia, en los últimos comicios antes de las legislativas previstas para dentro de 16 meses.

La coalición federal-liberal-conservadora que trata de imponer en Europa su rigor económico ya sufrió una derrota el domingo pasado en Schleswig-Holstein, después de un año 2011 marcado por una serie de reveses para el partido liberal FDP.

Para esta tercera elección regional en ocho semanas, el Partido Socialdemócrata (SPD, oposición) se presenta como favorito. Todos los sondeos muestran que cuenta con un 38% de las intenciones de voto en este Estado, el más poblado de Alemania, con 18 millones de habitantes y ciudades importantes como Colonia y Düsseldorf.

En las elecciones de mañana, se espera que el SPD mantenga el control del Estado, pero probablemente en coalición con uno o varios aliados. Los conservadores de la CDU, el partido de Merkel, cuentan con apenas un 30% de las intenciones de voto. AFP

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