Magistral Nelly Antúnez en escena

"De repente en el verano" en la Sala Dos de la Alianza

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CARLOS REYES

El comienzo de la puesta en escena de De repente en el verano (obra que se está presentando en la sala menor de la Alianza Uruguay-Estados Unidos) tiene un efecto visual que recuerda aquellos grandes montajes que su director, Álvaro Ahunchain, realizó más de dos décadas atrás, como aquel Macbeth que él había escenificado en el Teatro del Anglo en 1986.

Al fondo de la escena, en blanco y negro, se recorta una planta carnívora, que entra en acción a través de un seductor mecanismo, expresando el sentido profundo del drama que tendrá lugar en escena. Lamentablemente, luego de ese primer efecto, el espectáculo transcurre sin mayores hallazgos formales: serán las actuaciones y el notable texto de Tennessee Williams los que darán mayor sustento estético a la propuesta.

Del elenco, Nelly Antúnez sobresale ampliamente, haciendo valer sus años de trayectoria, que se remontan a más de medio siglo atrás. La actriz, que tantas veces ha aceptado papeles de interés por encima de los que darían más popularidad, vuelve a componer un personaje desde la convicción, desde la concentración, y desde la economía de recursos. Junto a ella, Mary da Cuña y otros intérpretes completan un elenco compacto, que sirve muy bien, desde una producción de dimensiones limitadas, un clásico que vale la pena volver a ver en nueva versión.

Quizá el tema de este thriller psicológico no cause el impacto que provocó medio siglo atrás, cuando las operaciones de lobotomía estaban mucho más presentes en la opinión pública. En ese aspecto, el espectáculo obliga al público a transportarse a la época en que la obra fue escrita, para vivir un drama que difícilmente tendría cabida en la actualidad.

Pero justamente ese es uno de los puntos a favor que tienen la obra y la versión, que invitan al espectador a disfrutar de un texto literario, con parlamentos finamente elaborados, y perfiles psicológicos de un mundo que cada vez va quedando más lejos.

De repente en el verano había sido llevada a escena en la propia Alianza Uruguay-Estados Unidos en 1992, dirigida por el fallecido director Carlos Aguilera, quien dio vida a tantos montajes valiosos, a lo largo de décadas. Ahora la puesta de Ahunchain invita a revivir uno de los grandes ejemplos del realismo psicológico norteamericano, desde un equipo de artistas locales que supo hacerlo propio.

De repente en el verano va en la Sala Dos de la Alianza Uruguay-Estados Unidos (Paraguay 1217, tel. 2908 1953), los viernes y sábados a las 21:30 horas y los domingos a las 19:30 horas. Las entradas valen $ 250.

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