La Junta Anticorrupción objetó la ausencia de controles en los hospitales públicos de ASSE e instó a implementarlos para mejorar la gestión de los recursos materiales y económicos, y pidió al Poder Ejecutivo identificar responsabilidades.
Luego de analizar la gestión de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), a raíz de las observaciones formuladas durante largo tiempo y en gran número por el Tribunal de Cuentas de la República (TCR), la Junta Nacional de Transparencia y Ética Pública, recomendó al Poder Ejecutivo a mejorar los controles sobre los hospitales públicos al haber hallado fallas diversas y, eventualmente, exigir responsabilidades administrativas.
La conclusión integra un informe enviado al Parlamento por la Junta, luego de hacer un seguimiento durante varios meses sobre la gestión en ASSE disparado por las denuncias hechas en noviembre pasado en el Senado, durante la interpelación del senador Luis Alberto Heber (Unidad Nacional) al ministro de Salud Pública Jorge Venegas.
En el documento, que será analizado por la comisión de Salud Pública, la Junta Anticorrupción aspira a que se fortalezca la integridad y se mejoren las prácticas administrativas en las instituciones públicas en general, para lo cual realiza algunas sugerencias: por ejemplo, primero agilizar las investigaciones administrativas orientadas a aclarar si hubo irregularidades en los casos denunciados en la interpelación de noviembre al ministro Venegas; corregir las observaciones hechas por el Tribunal de Cuentas sobre la gestión de ASSE; e "implementar a la brevedad un programa intensivo de capacitación en ética de la función pública y normas de contabilidad y administración financiera del Estado a los funcionarios responsables de las unidades ejecutoras de ASSE y el Ministerio de Salud Pública".
TOCAF. El informe, firmado por los tres integrantes de la Junta, su presidente José Pedro Montero, el vicepresidente Luis Yarzábal, y el vocal Carlos Soares de Lima, pone el acento en el incumplimiento de las normas sobre contabilidad y administración financiera del Estado, reunidas en el Tocaf, que incumplen muchas veces los administradores de los hospitales de ASSE. Esto, además, es materia de observación por parte del Tribunal de Cuentas.
Particularmente, el informe de la Junta refiere a las denuncias hechas en la interpelación, que son la contratación en el Hospital Maciel de la empresa "Buena Estrella" para realizar las tareas de limpieza, la contratación de publicidad que hizo el MSP a la empresa "Perfil", y las observaciones en sí mismo que hizo el TCR a ASSE por deficiencias en la gestión de los administradores.
En el caso de la gestión del Maciel, la Junta Anticorrupción señala violaciones al Tocaf al no recurrirse al llamado a licitación pública para diversos gastos, tal cual señalara el senador Heber en la interpelación. "No recurrir al procedimiento de la licitación pública lleva al fraccionamiento artificial del gasto, expresamente prohibido por el Tocaf", señala el informe enviado al Parlamento.
También se cuestionó la ausencia de controles sobre la publicidad de ASSE y la difusión de los llamados públicos, diciéndose que no son aceptables las explicaciones de que las observaciones tanto del TCR como de la Junta no hacen referencia sino solamente a la falta de publicación en la página web de las compras estatales.
BUENA ESTRELLA. En cuanto a la "Buena Estrella", la Junta recuerda que el propio ministro Venegas dijo en la interpelación que cuando se cesó a la firma "Clanider" en diciembre de 2010, responsable de varias irregularidades en los contratos de limpieza del Hospital Maciel, ASSE contrató en forma directa a aquella empresa, integrada por ex funcionarios de "Clanider". Y añadió que "Buena Estrella" continuó brindando el servicio de limpieza mediante el mecanismo de compras directas y reiterándose los gastos observados por el TCR.
También, la Junta atribuye carencia de controles a ASSE y las autoridades del Maciel sobre la facturación en que incurrió "Buena Estrella". Dice el informe, en concreto, que "llama la atención" la ausencia de controles internos en el Maciel más aún cuando la empresa antecesora, es decir "Clanider" había incurrido en similar irregularidad.
Interpelación agitada y de subido tono
Con 16 votos en 30, se impuso el 22 de noviembre pasado una moción de respaldo al ministro de Salud Pública, Jorge Venegas, al cabo de nueve horas de interpelación a cargo del senador de Unidad Nacional Luis Alberto Heber.
Los votos, todos ellos pertenecientes a la bancada frenteamplista, dieron como "totalmente satisfactorias las explicaciones dadas, en cuanto a la gestión y funcionamiento de ASSE", por parte de las autoridades.
Aquella fue una interpelación de subido tono. Según los senadores opositores, el ministro de salud le "mintió al Senado". Venegas lamentó tras la reunión no haber hablado sobre salud y se quejó por el maltrato recibido de los legisladores
Venegas contestó las ocho preguntas que realizó el senador Heber, pero los senadores de la oposición quedaron disconformes con las respuestas brindadas por el jerarca durante la interpelación.
Al término de las contestaciones de Venegas, Heber pidió un cuarto intermedio para analizar las respuestas del jerarca de Salud y a su regreso señaló que "se le está tomando el pelo al Senado y al Tribunal de Cuentas con contrataciones que se dicen urgentes y no lo son".
A través de su cuenta de Twitter, el senador colorado Pedro Bordaberry aseveró que de las ocho preguntas formuladas "no se contestaron en forma siete" de ellas.
"El ministro se quejó por no hablar de salud y dijo que en el Senado lo trataron mal", comentó minutos más tarde Bordaberry quien aseguró que la interpelación fue por la gestión de ASSE no para "hablar del Sistema Único de Salud". "¿Hay que explicar esto?", se preguntó al respecto.
Tras la interpelación, el Senado envió la versión taquigráfica con lo dicho en sala a la Junta Anticorrupción, que ahora se pronunció al respecto y envió sus conclusiones de regreso al Poder Legislativo.