Con 60 inspectores, algunos de los cuales ya portan gas pimienta, cursos especiales de formación, nuevo equipamiento y multas que podrían superar los US$ 1.000, la comuna coloniense espera terminar con la anarquía en el tránsito.
El intendente Walter Zimmer se mostró decidido a terminar con el caos en el tránsito. En tal sentido, lleva adelante un sistema de trabajo metódico, de fuerte presencia y contundente en su instrumentación. Con la formación de 20 nuevos inspectores (que ya se ven en las calles), la comuna coloniense se propone un exigente control en las calles, y una profesionalización de los funcionarios. Además, en los próximos meses, la Dirección de Tránsito y Transporte recibirá vehículos, motos, espirómetros y radares, a fin de poder establecer una cobertura rápida y dominante en el departamento de Colonia.
Zimmer ordenó a los inspectores que ya cumplían funciones a sumarse a los cursos. Entiende que es de fundamental importancia que todo el cuerpo a disposición de la comuna tenga similares conocimientos. Se piensa ahora que a futuros aspirantes se los entrenará además en conocimientos de defensa personal avanzada.
El cuerpo inspectivo de Colonia quedó preparado con 60 inspectores que se dividen en el área administrativa y operativa. "Nuestra idea es la de duplicar la cantidad de inspectores en las calles", señaló Zimmer.
Durante cuatro meses, los nuevos funcionarios recibieron capacitación en distintas áreas. Por ejemplo, un curso de Introducción al derecho, en el que están comprendidos los conocimientos de leyes y ordenanzas para el correcto desempeño. La actividad fue dictada por profesionales en el área.
Otra de las materias fue ingeniería y señalización, a cargo de Policía Caminera. Entre más temas, se planteó en las clases asuntos como la toma de conocimiento de la función, el manejo de la autoridad y comportamiento a seguir en cada caso. También se impartieron clases prácticas. Los aspirantes trabajaron en medidas de seguridad, asistidos por peritos en documentoscopia y grafocospia.
Los funcionarios accedieron asimismo a clases de reanimación cardiopulmonar a través del programa Salvador, que lleva adelante el Club de Leones.
Zimmer señaló que todos los funcionarios tendrán la posibilidad de optar por elementos de seguridad personal, como el gas pimienta. "Muchos inspectores lo portan, aunque no hayan tenido la necesidad de utilizarlo", dijo.
Otra idea es aplicar multas grandes, que sean "casi prohibitivas de pagar". Trajo como ejemplo la experiencia de Europa, donde las multas superan los 1.000 euros.
Cambios en el tránsito coloniense
Para combatir también la anarquía en el tránsito, la comuna coloniense resolvió realizar una modificación en dos arterias que llevan al Barrio Histórico. El tránsito por la calle Manuel Lobo irá desde Ruta 1 hacia la Puerta de la Ciudadela. Mientras que será a la inversa por la calle Miguel Angel Odriozola, paralela a la franja costera.