El presidente francés y candidato conservador, Nicolas Sarkozy, corre hacia la presidencia con una de las mayores desventajas: haber sido el mandatario de la crisis.
No se evalúan diferentes hipótesis sobre cómo sería Sarkozy como primer mandatario, porque ya tuvo esta oportunidad. Si bien corre detrás del socialista Francois Hollande, las notas que obtuvo al final de su mandato no son tan malas. Al fin y al cabo, se ganó un puesto en el balotaje.
Su olfato político y carácter aguerrido ayudaron a Sarkozy a enfrentar un duro momento para toda Europa. Si bien la crisis económica no le pegó de lleno, el panorama regional lo obligó a tomar decisiones polémicas.
Él mismo argumenta que tomó el camino correcto para proteger a los franceses de la tempestad -de la misma manera cree que tomó la decisión que se imponía al hacer intervenir al ejército francés en Libia y en Costa de Marfil-.
"En Europa, no se dan órdenes. ¿Usted cree que basta con llegar con su trajecito?", le dijo el presidente a Hollande en el último de los debates. Este le replicó que había prometido impulsar reformas para enderezar el país, pero no lo logró.
Sarkozy , de 57 años, es un político atípico que fanfarronea de su sangre mezclada. No fue alumno de las prestigiosas grandes escuelas que forman a las élites del país. Y sólo tiene un diploma de abogado, a lo que hay que agregar una grande y precoz ambición política.
Empezó a militar en la derecha a los 19 años de edad, fue elegido alcalde del elegante suburbio parisino Neuilly-sur-Seine a los 28 años, diputado a los 34, nombrado ministro por vez primera a los 38 y llegó a presidente de la República en 2007, derrotando a la socialista Ségolène Royal.
A pesar de ser hijo de un inmigrante húngaro, ese mostró siempre reticente a los extranjeros. "Tenemos demasiados en nuestro territorio", dijo durante la campaña electoral.
Sarkozy es además el primer presidente francés que se divorció durante su mandato. Y también el primero que se casó durante el mismo, al contraer matrimonio en 2008 con la exmodelo Carla Bruni. La hija de ambos, Giulia, nació también durante su presidencia. Antes tuvo tres hijos de sus anteriores matrimonios.
Y este podría ser el final de la historia: el candidato ya anunció que se retirará de la política en caso de no triunfar.