En marzo la conflictividad global fue 143% superior a la del mismo mes de 2011, según el último estudio del Instituto de Estudios Laborales de la Universidad Católica.
Dos fueron las principales explicaciones de este crecimiento: el fallecimiento de dos trabajadores de la construcción (el Sunca realiza un paro de tres horas cada vez que fallece un trabajador en el sector) y los conflictos en la enseñanza (fundamentalmente en Secundaria, por las malas condiciones edilicias). Cada uno de estos factores explica el 33% de la conflictividad total.
En marzo se registraron 30 conflictos, con lo que se perdieron 146.817 jornadas, que involucraron a 194.920 trabajadores.
El 65% de la conflictividad ocurrió en el sector privado y el 35% en el público. Por sectores económicos, la construcción fue el más importante (55% del total), seguido por la enseñanza (34%) y con una participación muy inferior el transporte, la industria y la salud. Hubo tres ocupaciones, en dos liceos y en una arenera con la particularidad de que las ocupaciones en las instituciones públicas fueron inmediatamente desalojadas en cumplimiento del decreto que así lo autoriza.
Hubo también dos piquetes en una industria alimenticia y en una citrícola que también dieron mérito a la intervención policial.
Más de las tres cuartas partes de la conflictividad fue por las condiciones de trabajo (80%) donde se incluyeron entre otros los paros de la construcción y las movilizaciones de los docentes de Secundaria por las condiciones de los locales de trabajo y las del Registro Civil luego de un accidente de una funcionaria ocasionado por cables en los que se enredó.
Prácticamente no hubo conflictividad por salarios (5%) tema que estuvo presente en una citrícola que tomó personal de la empresa anterior pero con rebaja salarial, en el LATU donde se sigue discutiendo la forma de minimizar los perjuicios del Fonasa y en la IMM para la realización de una asamblea por el convenio acordado.