El opositor Partido Laborista se encaminaba a obtener una aplastante victoria en las elecciones municipales de ayer en Inglaterra, Escocia y Gales, y pelea cabeza a cabeza por la Alcaldía de Londres, tras el desgaste sufrido por el gobierno de coalición conservador-liberal democrático que encabeza David Cameron, en medio de una profunda recesión.
Unos 32 millones de británicos y residentes del Reino Unido fueron llamados a participar de los comicios, que registraron una baja participación.
Según los últimos sondeos de opinión, en las elecciones municipales los laboristas podrían obtener un 40% del apoyo popular, frente al 29% de los conservadores y un 11 % de los liberales.
Los analistas y expertos predicen un amplio margen para el Partido Laborista, en un "voto castigo" a los impopulares ajustes y recortes presupuestarios de Cameron.
Los comicios definen 5.000 puestos de concejal en 196 municipios de Inglaterra, Escocia y Gales, así como las alcaldías de las ciudades inglesas de Salford, Liverpool y Londres, donde también se escogió a los miembros de la asamblea.
El recuento comenzó en la madrugada de hoy; los resultados se conocerán mañana.
En Londres, los favoritos al puesto de alcalde eran el conservador Boris Johnson, que busca su reelección, y el laborista Ken Livingstone, quien ya estuvo al frente de la alcaldía londinense (2000-2008), y el liberal democrático Brian Paddick.
También se candidateó para la alcaldía el uruguayo nacionalizado británico, Carlos Cortiglia. El candidato representa al Partido Nacional Británico, considerado uno de los más conservadores. Los sondeos le dan 1% del total de los votos. Él esperaba sacar hasta 8%.
Los otros contendientes eran la independiente Siobhan Benita, Jenny Johnes, por el Partido Verde, y Lawrence Webb, en representación el antieuropeo Partido por la Independencia del Reino Unido.