Con cierta estética retro, que remite al cine clásico de los `60, el director argentino Alejandro Montiel convierte a Diego Torres en un músico de formación académica a un paso de la frustración. El filme inicia su periplo internacional en Uruguay.
Esta es la primera parada fuera de Argentina para Extraños en la noche, película que devuelve a Diego Torres a la pantalla grande tras nueve años dedicado sólo a los escenarios. Su última incursión había sido en El juego de Arcibel de Alberto Lecchi, con un papel de mayor complejidad que el que encarna ahora.
En Extraños en la noche es Martín, un músico de formación académica que desea poder vivir de sus composiciones y que está en pareja con la vocalista (Julieta Zylberberg) de una banda de rock indie. Invadidos por la insatisfacción, ambos protagonizan desopilantes escenas a lo largo de un camino que parece cerrarse cada vez más. Ella se embaraza justo cuando le ofrecen el contrato de sus sueños, y él pierde su piano en manos de un afinador. La intriga policial sacude la escena cuando ambos se embarcan en la investigación de un supuesto homicidio.
El director Alejandro Montiel buscó salir del costumbrismo para lograr "una comedia capaz de trascender su propio género", desprendida "de lo porteño". "La idea fue visitar el cine clásico y poder hacer algo moderno a la vez, es una mezcla de géneros. Cuidé especialmente que hablara del hoy y de lo que les pasa a estos dos personajes, pero citando a otras películas y haciendo homenajes a un cine de otra época que representa muy bien el tiempo dorado del cine argentino. No fue fácil. Eso hubo que trasladarlo a todas las áreas, el arte, la fotografía, la música. Todo apunta a ese mismo lugar", explica el también realizador de Las hermanas L, Ocho semanas y Chapadmalal.
Para los actores resultó fundamental funcionar en el plano humorístico para dar efectividad a sus personajes "naif".
"Para mí era muy atractivo el mundo de Martín y de Sol, con sus características muy marcadas. Si bien están en otro mundo de la música, me sentí identificado en algunas cosas, porque uno es músico y sabe lo que es sacar adelante la profesión. Me pareció copado también romper con los prejuicios, y que un músico clásico pueda ampliar su horizonte. Es decirle a quienes quieren dedicarse a esto que no hay un solo camino y que a veces el camino artístico, aunque muchos no lo crean, exige un doble esfuerzo", agrega Torres, para quien la elección de un papel tiene que ser "como el amor a primera vista".
Cuenta que su madre -Lolita Torres- le dejó como consejo "que no abandonara nunca al actor" y que explotara su ángel para la comedia. "Así que sentí esa voz interna", dice. "Era una buena oportunidad para incursionar en el género. Ella seguramente hubiera apoyado la moción de volver al cine con este proyecto".
"Cuando vas creciendo te van quedando otras cosas de las relaciones con tus padres. De ellos aprendí el amor y el respeto por esta profesión, el tratar bien a la gente sin importar quién sea ni de dónde venga y observar. Mi vieja tenía una personalidad muy distinta a la de mi padre y yo tengo un poco de ambos", resume.
En Extraños en la noche, el intérprete de Color esperanza se reencontró con Fabián Vena, junto a quien protagonizó el sonado éxito de los `90, La banda del Golden Rocket. Sobre esto, opina que "fue lindísimo porque el personaje de Fabián es muy simpático" y se parece a varios managers exitosos con unos egos importantes que se cruzó alguna vez en la vida real.
Pero los lazos afectivos no terminan ahí. En el filme también participa su sobrina, Ángela Torres, hija de la actriz Gloria Carrá. "Fue genial verla trabajar con Julieta, con quien hizo un dúo tremendo. Ahora están trabajando juntas en un miniserie, ¡a mí me emociona! Ella tiene un talento enorme, tiene mucho para dar y es notable que siendo tan chiquita tenga esa frescura y naturalidad ante las cámaras".
Desde Argentina las críticas que llegan son moderadas pero positivas. A lo sumo, el filme ofrece "la posibilidad de divertirse sin muchas pretensiones", algo que es coherente con lo expresado por Montiel.
Con una moraleja para descubrir al final, el filme se enriquece con breves apariciones de actores reconocidos: Betiana Blum, Daniel Rabinovich y Ludovico Di Santo. En la presentación oficial de la película se pidió especialmente a la prensa no preguntarle a Torres sobre su vida privada, a pesar de que atraviesa un excelente momento con su novia Débora Bello.
Por otra parte, el músico aprovechó su visita promocional para ofrecer un concierto a sala llena en el Teatro Plaza, basado en su último disco Distinto, el mismo que llevará en gira por escenarios que no visitó antes, como Londres y París. También planea volver a Israel donde estuvo hace dos años y se divierte viéndose al revés en las portadas de las revistas ("allí la tapa funciona como contratapa", comenta). El plan es hacer un concierto a orillas del Mar Muerto: una imagen de ensueño. En la película interpreta el tema central: Nuevo día.
Un elenco ecléctico hecho para la comedia
La historia más conocida en el elenco es la de Diego Torres, que en 1997 protagonizó la taquillera película La furia, vista por más de 1.300.000 espectadores, una marca que no pretende igualar.
Su contraparte en la ficción es Julieta Zylberberg, quien pasó por tiras exitosas como Culpable de este amor y más recientemente en Los únicos. Debutó en cine en 2004 en La niña santa, dirigida por Lucrecia Martel y viajó a Cannes en 2011 con Los Marziano. "Me encantó el guión y la energía fluyó, de entrada supe que todo iría bien", explica la actriz que integra el elenco de Condicionados, una ficción sobre la pornografía, de pronto estreno.
Fabián Vena, a quien se lo asocia inmediatamente con La banda del Golden Rocket, destacó en filmes dirigidos por Adolfo Aristarain, Alejandro Agresti, Raúl Perrone y Sergio Renán. Una de las figuras que más encaja en este contexto es Betiana Blum, la más establecida dentro del género comedia, con exitosos papeles en Esperando la carroza y Esa maldita costilla. De yapa aparece el creador del grupo musical Les Luthiers, Daniel Rabinovich, quien además posee experiencia en televisión, miniseries y cine (apareció en Espérame mucho, ¿Quién dice que es fácil? y Mi primera boda, junto a Natalia Oreiro). Otros nombres son Laura Conforte, Iván Moschner y Alexia Moyano.
Una mixtura entre la comedia romántica y el policial negro
Montiel ha conseguido destacarse dentro del ámbito del cine independiente argentino, con la peculiaridad de haber escrito el guión de todas sus películas. Egresado de la Universidad de Cine de Buenos Aires, dirigió los largometrajes Chapadmalal (de corte documental, en 2009), Ocho semanas (un documental-musical, ese mismo año) y Las hermanas L (una ficción que se estrenó en el circuito comercial en 2010). Montiel confesó que para rodar Extraños en la noche se inspiró en parte, en Misterioso asesinato en Manhattan de Woody Allen, uno de sus grandes referentes, aunque "no tiene mucho que ver con él", aclara.
El director lidió con el desafío de lograr un equilibrio entre la comedia romántica y el policial negro, una mezcla nada sencilla y riesgosa.