Para el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), "no todos los efectos" de la obtención del grado inversor "serían positivos".
Según el informe de Actividad & Comercio del Cinve, "el posible ingreso de capitales" derivado del grado inversor "tendría un impacto a la baja sobre el tipo de cambio, apreciando la moneda nacional y reduciendo la competitividad externa de los productos nacionales". Eso ocurrió en Brasil cuando en 2008 ese país obtuvo el grado inversor y obligó a su gobierno a instaurar "un impuesto a los capitales extranjeros para desincentivar la llegada de capitales especulativos y reducir el impacto a la baja sobre el tipo de cambio", se recuerda en el informe.
"En el caso de que este efecto se volviera operativo en la economía uruguaya, dado el contexto mundial incierto y el creciente proteccionismo regional, no se debe descartar que las autoridades tomen algunas medidas para mitigar posibles pérdidas de competitividad derivadas de la apreciación del peso", afirmó el Cinve.
"Sin embargo, dada la tensión actual del equilibrio entre competitividad y estabilidad de precios, si se pretende mantener el tipo de cambio `competitivo`, esto podría acarrear costos para la política monetaria y el control inflacionario", advirtió ese centro.
El gobierno monitorea si ese tipo de capitales especulativos está llegando a Uruguay y está en análisis la posibilidad de establecer medidas para moderar esas corrientes, habían dicho la semana pasada fuentes del equipo económico a El País.
Para el Cinve, "otra posible derivación" del grado inversor es que, "al actuar como una señal de seguridad institucional, transparencia y respeto a las reglas, Uruguay podría atraer nuevos capitales en forma de inversión directa" aunque esos efectos "no se observarían en el corto plazo". Además "la posibilidad de obtener financiamiento a tasas menores y a más largo plazo constituye una oportunidad para continuar mejorando el perfil de la deuda uruguaya", se añadió.