El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, anunció una serie de medidas tras la crisis carcelaria desatada a raíz del motín ocurrido en el Comcar, las violentas revueltas en el Centro Metropolitano de Rehabilitación Femenino (CMRF) y la muerte de un policía y un recluso en el Penal de Libertad luego de que el segundo intentara escapar.
Bonomi aseguró que de ahora en adelante cuando que se produzcan este tipo de incidentes "se va a intervenir directamente y en la medida que se esté interviniendo se va a avisar al juez de turno".
"La demora que se produce puede llevar y llevó dos veces consecutivas al agravamiento de la situación", argumentó el jerarca.
Según Bonomi, el director de la Policía Nacional dio la orden de intervenir "inmediatamente" cuando se produjo la revuelta en la cárcel de mujeres, pero cuando le avisó a la jueza de turno Gabriela Merialdo, ésta le ordenó que no se interviniera. Además, le indicó que llamara al comisionado parlamentario, Álvaro Garcé, a quien no se logró encontrar hasta "varias horas después".
Bonomi expresó que la misma situación se registró cuando se realizó el motín en el Comcar y aseguró que en ambos casos esta demora llevó al agravamiento de los hechos.
También dijo que se está investigando si el malentendido sobre la fecha en que se iban a retomar las visitas a las cárceles fue una excusa para hacer el motín en el Comcar. Según él, "no está claro" si esa fue la razón.
"Hay gente a la que no le gusta la reforma carcelaria que estamos haciendo y provoca estas situaciones", afirmó Bonomi, quien explicó que "no le consta" que haya legisladores involucrados en estos incidentes.
Consultado sobre la existencia de un mensaje de texto en el que el delincuente "Betito" Luis Alberto Suáres ofrecía entregar armas a un senador colorado, Bonomi dijo que el mensaje, recogido por inteligencia carcelaria, "no da nombre concreto, no es claro y no involucra a nadie en intencionalidad".
Además, indicó que se creó una comisión que investigará la posible relación entre las revueltas en las distintas cárceles.
Bonomi informó que ya fueron trasladados y reubicados unos 683 presos que participaron del motín del Comcar y aclaró que aún resta trasladar a 99 más.
Asimismo, el titular del Ministerio del Interior señaló que mientras no lleguen los escaners solicitados para las cárceles y mientras los militares sean capacitados, la Guardia Republicana será quien se haga cargo de las revisiones en el ingreso a las cárceles.
El ministro indicó que en un futuro, lo que se destruya por causa de desbordes de privados de libertad no será restituido por las autoridades y aseguró que los reclusos hicieron trizas las carpas y frazadas que se les brindó tras el motín.
"La firmeza la vamos a demostrar de ahora en más y ya la estamos demostrado con los cambios realizados", aseguró.
Por último, el jerarca anunció que a partir de la medianoche de hoy se relevará todo el equipo de conducción de cárceles y aseguró que esto no se debe a los últimos acontecimientos, sino que era algo ya establecido que se "reafirmó".
El nuevo director del Instituto Nacional de Rehabilitación será el Inspector General Luis Mendoza y Fabián Severo asumirá como el nuevo subdirector del área metropolitana del INR. También asumirán hoy los nuevos subdirectores de Seguridad, Interior así como el subdirector administrativo y el subdirector técnico del INR.
CONSEJO DE MINISTROS. Más temprano, la crisis carcelaria y los violentos motines registrados en centros de reclusión del área metropolitana fueron "largamente" analizados hoy en el Consejo de Ministros, informó el ministro de Trabajo Eduardo Brenta.
Entre los temas dialogados hoy por el equipo de gobierno, estaba el costo de la reconstrucción de los módulos 4 y 5 del Comcar, dañados en su totalidad durante la violenta revuelta. Se estima que los costos serían de unos US$ 7 millones.
Por otro lado esta madrugada se sofocó un nuevo motín en la cárcel de mujeres. Estos incidentes comenzaron ayer en la tarde, pero ante la falta de avances en las negociaciones se decidió el ingreso de la Guardia Republicana, la que finalmente pudo contener a varias reclusas y permitir que la calma regresara al centro de reclusión.