CARLOS TAPIA
La historia comenzó el 25 de enero de 2009 en Islandia. Y el primer protagonista fue Geir Haarde. Ese día, ante la presión de la opinión pública por la crisis, el premier declaró: "Yo y la dirigencia del Partido Socialdemócrata decidimos no seguir".
De allí en más, la sangría de mandatarios continuó en Europa. Algunos dejaron sus cargos presionados por la gente, otros perdieron apoyo en sus coaliciones de gobierno y aquellos que pudieron seguir dando tumbos hasta las elecciones -como pasó con el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, pese a un 22% de desocupación y la euforia de los "indignados"- no solo abandonaron el poder, sino que también dejaron a sus fuerzas políticas en la ruina.
La lista es larga. Con las dimisiones esta semana del premier conservador holandés Mark Rutte y la del también derechista Mihail Razvan Ungureanu en Rumania, el número de países que vieron caer sus gobiernos -algunos más de una vez- es de quince: Islandia, Reino Unido, Irlanda, Finlandia, Dinamarca, Portugal, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Bélgica, España, Grecia, Italia, Rumania y Holanda. Y si la dura campaña de Nicolas Sarkozy -que busca acercarse a la ultraderecha para hacerse del 18% de los votos de Marine Le Pen- no tiene resultados, el socialista Francois Hollande ganará las elecciones del 6 de mayo y Francia se convertirá en el número dieciséis.
HUNGRÍA. La triste sangría política en el país comenzó en marzo de 2009 cuando, con la popularidad por el piso y bajo el azote de la crisis económica, el premier Ferenc Gyurcsány -que había pedido un préstamo de 25.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI)- anunció su dimisión. Lo hizo luego de una moción de censura en su contra votada por el Parlamento.
Tras la caída del socialista, tomó el poder uno de sus hombres de confianza, el entonces Ministro de Economía Gordon Bajnai -considerado un tecnócrata sin identificación política-. Su mandato duró solo hasta mayo de 2010, para cuando estaban programas las elecciones nacionales. Estas marcaron un giro político, con el triunfo del conservador Viktor Orbán, que ya había gobernado el país entre 1998 y 2002. El líder negocia hoy con el FMI y la UE un préstamo de hasta 25.000 millones de dólares. El dinero está bloqueado desde hace cinco meses por una ley aprobada en Hungría que da al Ejecutivo un fuerte control sobre el Banco Central.
IRLANDA. En noviembre de 2010, luego de pedirles a la UE y al FMI una ayuda de unos 100.000 millones de dólares para paliar la crisis, el ex primer ministro irlandés, el liberal Brian Cowen (Fianna Fail), que había asumido en 2008, llamó a elecciones anticipadas. Estas se llevaron a cabo en febrero del año siguiente. El triunfador fue Enda Kenny, del partido demócrata-cristiano Fine Gael.
Inspectores del FMI, la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) que visitaron al país esta semana, aseguraron que cumple con el pago del préstamo, pese a los "considerables retos" que afronta. Además destacó que Irlanda logró fijar el déficit público en el 9,4% del PBI, cuando el límite que se le solicitó es del 10,6%. Para fines de 2012 esperan que la economía del país tenga un leve crecimiento de 1,3%.
REINO UNIDO. También en 2010 -luego de la recesión que duró de abril de 2008 a junio de 2009, y llevó a la economía a perder un 7%-, la crisis golpeó al Partido Laborista del entonces premier, Gordon Brown, y llevó al poder, a través de las urnas, a los conservadores del actual mandatario David Cameron.
Los coletazos de la crisis aún se hacen sentir en el país. Este miércoles volvió a entrar en recesión tras caer 0,2% en el primer trimestre. El PBI británico ya se había contraído 0,3% en los últimos tres meses de 2011. El nuevo número negativo fue impulsado por una caída de 3% en el sector de la construcción.
Ante el Parlamento, Cameron admitió esta semana: "Estamos en una situación económica muy difícil".
DINAMARCA. Es considerados por los expertos como el país más seguro en medio del torbellino económico que vive el Viejo Continente. Sin embargo, la crisis también la tocó y su dirigencia política tampoco la saco barata. Hoy gobierna el país la líder del Partido Socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt. Llegó al poder luego de la dimisión del exmandatario liberal Lars Lkke Rasmussen, que dejó su cargo tras las elecciones legislativas de 2011 que le sacaron el apoyo parlamentario.
Dinamarca fue uno de los primeros países de la Unión Europea que entró en recesión a mediados de 2008. La situación se repitió en 2011, con una caída del PBI que golpeó al país durante los dos primeros trimestres del año. El balance final fue un crecimiento de 0,1%.
PORTUGAL. Otro que cayó en 2011, sorprendiendo a todo el mundo a dos años de lograr una reelección, fue el portugués José Sócrates. Dejó el cargo en marzo de ese año, el mismo día en que el parlamento unicameral no aprobó un cuarto programa de "Estabilidad y Crecimiento" -un plan de ajuste que preveía reducir la inversión pública con aumento de impuestos y reducción de pensiones-.
Tras la caída de Sócrates -que deja el poder tras aceptar un rescate de la UE y FMI por casi 80.000 millones de dólares- se llamó a elecciones y, luego de seis años de socialismo en el poder, el Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha) triunfó de la mano de Pedro Passos Coelho.
Hoy en día, la crisis aún no pudo paliarse. En marzo Portugal recibió el último de una serie de préstamos. Las beneficiarias fueron las instituciones financieras que se hicieron de unos 60.000 millones de dólares otorgados por el BCE -la cifra es un 18% más de lo que se les otorgó en febrero y 44% más de lo que se les dio hace un año-.
GRECIA. Sin dudas, la crisis griega fue la que más ruido hizo en el mundo: con violentas protestas callejeras, cruces entre líderes de la zona euro, rescates multimillonarios y la caída en noviembre de 2011 del izquierdista Yorgos Papandreu.
Hoy, con el líder de unidad Lukas Papademos el país empieza a mostrar los primeros signos de estabilidad tras el torbellino que casi la saca de la zona euro. El Eurogrupo señaló el pasado mes que Grecia cumplió con las condiciones para recibir su segundo paquete de rescate (de más de 150.000 millones de dólares). El ministro de Finanzas de Grecia, Evangelos Venizelos, en tanto, informó que ya se logró recortar 120.000 millones de dólares, pero que aún le faltaban 8.600 millones para llegar a la meta exigida por los organismos internacionales y el Eurogrupo.
ITALIA. A Silvio Berlusconi no lograron sacarlo del poder sus dudosos negocios ni sus fiestas "bunga-bunga". Pero la crisis sí pudo con el excéntrico primer ministro italiano. Tras una moción de censura contra su gobierno, el mandatario dejó el cargo en noviembre de 2011 con la promesa de volver al ruedo. Asumió el tecnócrata Mario Monti, que se reservó para él la cartera de ministro de Economía y siguió a raja tabla los consejos del Eurogrupo, que incluían leoninas medidas de austeridad.
Esta semana Monti declaró que "Europa necesita medidas de crecimiento" y llamó a "fomentar la demanda y generar expansión". La desocupación en Italia llega a 9,3%. Los pronósticos indican que el PBI caerá un 1,2% para fines de 2012 -de esta manera la deuda pública será del 120,3% del PBI-.
ESPAÑA. La crisis le costó el poder a los socialistas de Rodríguez Zapatero, que cayeron en medio de una tasa de desempleo que superaba el 40% entre los más jóvenes y protestas callejeras que copaban todo el país. El Partido Popular de Mariano Rajoy ganó con comodidad en las elecciones de 2011 y en diciembre de ese mismo año asumió.
Desde el primer día en el poder, el gobierno de derecha realizó una serie de recortes en planes sociales, educación y sanidad, entre otros sectores. También rebajó la compensación que reciben los trabajadores por los despidos. Con esto el gobierno pretende ahorrar más de 30.000 millones de dólares y recortar el déficit público en tres puntos en menos de doce meses (de 8,5% a 5,3%).
De todos modos, los números no ayudan a Rajoy. Según datos dados a conocer el viernes, el desempleo creció 24,44% (equivalentes a 5,64 millones de personas) y mañana el Instituto Nacional de Estadísticas confirmaría su entrada en recesión.
BÉLGICA. En diciembre de 2011 el país puso fin a una crisis política que duró 18 meses, con la llegada del socialista Elio di Rupo al poder. Bélgica estaba sin un gobierno pleno desde abril de 2010. Las diferencias entre los partidos impedían elegir a un líder de coalición.
La llegada de Di Rupo fue aprobada junto con un plan que pretende reducir el déficit de Bélgica a 2,8% de PBI, con la misión de lograr un equilibrio presupuestario para el año 2015, de la mano de la CE.
FINLANDIA. El país, considerado uno de los menos corruptos del mundo, según la organización Transparencia Internacional, tampoco se salvó. Las exportaciones y el consumo interno cayeron el año pasado. Y las predicciones de crecimiento para finales de 2012 son de solo 0,4%.
Los datos económicos influyeron, sin dudas, en el triunfo de Sauli Niinistö, del partido conservador, en las presidenciales de febrero de este año.
REP. CHECA. La crisis azota con fuerza a este país. Este mes se vio obligado a cerrar más de 100 de sus embajadas en el mundo. Todo para cumplir con los casi 7 millones de dólares que los organismos internacionales la instan a ahorrar en 2012. Es a la que más le afecta, además, la crisis de sus vecinos: 80% de sus transacciones comerciales las hace con ellos.
La debacle llevó a que tres gobernantes tomaran el poder en menos de tres años. Primero dimitió, en mayo de 2009, Mirek Topolanek, del Partido Democrático Cívico (centro-derecha), luego que el parlamento votara una moción de censura. Tras esto tomó el poder el técnico burócrata independiente Jan Fischer, que gobernó hasta las elecciones de mayo de 2010, en las que ganó Petr Necas, de la misma fuerza que Topolanek. Esta semana se salvó de una moción de censura.
ESLOVAQUIA. Desde el 4 de abril, el socialista Robert Fico, que ya había gobernado entre 2006 y 2010, volvió al poder. Regresó tras la caída de la centroderechista Iveta Radicova (2010-2012). La coalición de su gobierno se negó a la ampliación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, lo que la obligó a dimitir. Radicova logró rebajar el déficit fiscal al 4,6% del PBI, en 2011. Fico, durante su anterior mandato, había elevado el déficit a un 8%.
RUMANIA Y HOLANDA. En febrero de este año el premier rumano Emil Boc también cedió ante las protestas callejeras, que rechazaban las medidas de austeridad llevadas a cabo por el gobierno (de centro derecha) y el préstamo de casi 6.000 millones de dólares que pidió -las medidas fueron aconsejadas por el FMI-. El presidente Traian Basescu, escogió al ministro de Justicia Catalin Predoiu para gobernar de forma interina, pero duró poco, enseguida asumió el derechista Razvan Ungureanu. El viernes una moción de censura lo sacó del poder, y asumió el izquierdista Victor Ponta.
En Holanda, en tanto, Rutte perdió el apoyo de la ultraderecha y no pudo aprobar un plan de ajuste por 21.000 dólares que le exige la CE. Luego de su salida el lunes, el parlamento sí accedió a votar el proyecto.
LAS CIFRAS
24,44
Es el porcentaje de desempleados que hay en España, según las cifras oficiales que se dieron a conocer en el pasado viernes.
9,8
Es el porcentaje de desempleados en Francia, según un estudio de la pasada semana de la oficina nacional de estadísticas del país.
21
Es el porcentaje de desempleo en Grecia, el país que más sufrió por la crisis económica, sobre todo durante todo el año 2011.
9,3
Es el porcentaje de desempleados en Italia, donde según un estudio reciente un trabajador y un empresario se suicidan cada día.