El Poder Ejecutivo aprobó un decreto de seguro de paro especial para empresas afectadas por las trabas a Argentina, la crisis económica o problemas climáticos. El mismo regirá por un año y busca evitar despidos al reducir la jornada laboral.
"El concepto es lograr la distribución del trabajo en las empresas (con problemas), combinando reducción de algunas jornadas con seguro de paro especial para evitar la destrucción de puestos de trabajo", dijo ayer a El País el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta.
En los considerandos del decreto, el gobierno afirma que "la persistencia de la crisis económica internacional, las dificultades ocurridas en el comercio exterior regional, así como la adversidad de los factores climáticos, están afectando a empresas y sectores de nuestra economía".
Durante 2009 -ante la crisis internacional que estalló en septiembre de 2008- existió un régimen similar pero que fue poco utilizado por las empresas. Atento a eso el gobierno "flexibilizó" algunas condiciones para acceder al régimen, indicó Brenta.
Además se agregó otra causal para poder acceder al mecanismo: la afectación por trabas comerciales.
El mecanismo prevé que la empresa que se adhiera a él, reduzca las jornadas laborales de cada trabajador amparada en cuatro días de trabajo al mes como mínimo y ocho días como máximo. Una empresa que trabaja cinco días a la semana, puede reducir uno o dos días esa jornada en los trabajadores involucrados. La firma le paga el sueldo menos las jornadas reducidas y el seguro de paro se hace cargo de éstas. Por esas jornadas el empleado cobra igual que el seguro habitual, es decir, 50% de su sueldo, incrementado en 20% en caso de estar casado o en concubinato o tener dependientes incapaces a cargo.
Las firmas que podrán acceder al régimen son aquellas que tengan dificultades en la operativa de comercio regional cuando "se comprueben demoras superiores a los sesenta días en el otorgamiento de licencias no automáticas, o se realicen observaciones a las declaraciones juradas de importación o existan demoras superiores a 60 días para el otorgamiento de cupos acordados bilateralmente", se establece.
Si bien el decreto no lo explicita, todas esas son trabas a las importaciones que aplica el gobierno argentino (ver aparte).
Además, podrán ampararse en el régimen las empresas que cumplan con una serie de requisitos como ser el de verificar una "reducción de la actividad económica en el trimestre previo a la presentación de solicitud (...) en un porcentaje de 15% o más con respecto al promedio del mismo trimestre de los dos años anteriores". Otro aspecto es la realización de "un convenio colectivo" que "incluya" el "reparto de trabajo" y "eventualmente, la participación de los trabajadores en cursos de capacitación o reinserción en el sistema de educación formal".
En el decreto de 2009 era una condición la realización de cursos de capacitación para los trabajadores comprendidos en el seguro y ahora eso se "flexibilizó", dijo Brenta. Ese requisito "condicionaba" a las empresas porque a veces "cumplían" con los otros aspectos pero "no existía la oferta de cursos" en el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) y quedaban fuera, explicó.
"Los empresarios nos pidieron, y nos pareció razonable, que no condicionáramos totalmente (la capacitación)", agregó Brenta.
Una vez presentada la solicitud por parte de la empresa, una Comisión Técnica Asesora (integrada por los ministerios de Trabajo, Economía e Industria y el Banco de Previsión Social) elevará un informe a Trabajo para que este apruebe el ingreso al régimen. También puede aprobarlo transcurridos 15 días de la solicitud.
"A diferencia de 2009, estamos adelantándonos a la situación, por lo que esperamos que se use. No queremos que se pierda un puesto de trabajo", expresó el ministro.
Sin nuevas licencias otorgadas en Argentina
Luego que el jueves el gobierno argentino liberara 15 licencias no automáticas de importación, ayer no se habilitó ninguna dijo a El País el presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo.
"Ayer (por el jueves) se pensó que era el inicio, pero hoy (por ayer) no salió ninguna", afirmó Fuscaldo.
El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, indicó ayer que hay buenas expectativas de que se habiliten los ingresos de vestimenta a Argentina. "Si esta condición se asegura esperamos que no llegue ningún trabajador del sector al seguro de desempleo", expresó.
Fuscaldo señaló que además de la dificultad para ingresar a Argentina, el sector tiene otro problema que es que aún no se reglamentó la ley de la Vestimenta que, entre otros aspectos, da un subsidio de US$ 27,5 millones a las empresas de ese rubro. "Nos preocupa que haya voluntad política que no se concreta. Se habla de los tiempos del Estado, pero a este Estado le está llevando más tiempo que a otro" reglamentar una ley, espetó. En cuanto al seguro de paro especial, Fuscaldo dijo que habrá empresas que lo usarán, otras utilizarán el seguro de desempleo habitual y otras ninguno. "Lo que hay que tener es un régimen de trabajo, no uno de no trabajo", criticó.
El ministro dijo que el seguro de paro especial permite que las empresas mantengan la mano de obra calificada. Brenta dijo a El País en el caso de los frigoríficos, "muchos trabajadores (que estaban en el régimen de seguro de paro habitual) se fueron (a emplearse en la construcción) a Montes del Plata y la industria frigorífica perdió puestos de trabajo que cuando se retome la faena habrá que ver cómo cubre".