La aparición de un tumor es el resultado del crecimiento descontrolado de una célula que acumuló mutaciones. Cada célula suma 10.000 lesiones por día solo por efectos colaterales de su propio metabolismo. Sin embargo, la probabilidad de que esas lesiones se perpetúen en mutaciones es muy baja. Esto se debe a que un organismo sano toma decisiones "inteligentes" para lidiar con esos daños. Ahora, investigadores de la Fundación Instituto Leloir identificaron el rol clave que desempeña una proteína en la protección de las células. Según informan, la llamada Chk1 despliega tres tipos de "artilugios" para proteger a las células de lesiones que podrían convertirse en mutaciones. El hallazgo podría inspirar nuevos tratamientos. LA NACIÓN/GDA