El presidente chileno Sebastián Piñera anunció dos reformas, una tributaria y otra educacional, para recaudar entre US$ 700 y 1.000 millones adicionales que se destinarán íntegramente a mejorar la calidad, el acceso y el financiamiento de todos los niveles de la educación chilena.
La reforma tributaria implicará recaudar el equivalente al 0,3% del Producto Interno Bruto.
Durante un discurso al país transmitido por cadena nacional de televisión el mandatario dijo que "será la calidad de la educación la que hará la diferencia entre los países que logran alcanzar el desarrollo y derrotar la pobreza, y aquellos que se quedan atrapados en sus desigualdades y penurias".
Entre los pilares de la reforma tributaria destacan un aumento de los impuestos permanentes sobre las utilidades de las empresas del 17 al 20%; reducción de tasas marginales del impuesto a la renta de las personas, que oscilarán entre el 10 y el 15%, "correspondiendo naturalmente la mayor rebaja a los grupos de menores ingresos".
Las familias de clase media con hijos estudiando podrán descontar de sus impuestos "hasta el 50% de los gastos que efectúan" en la enseñanza.
El proyecto, que será enviado el lunes al Congreso, incluye los "impuestos verdes a aquellos bienes cuya disposición final afecta negativamente el medio ambiente y la calidad de vida de la gente, e incorpora subsidios verdes para fomentar el reciclaje de esos productos´´, explicó el gobernante.
Además se incrementará el impuesto a los licores de mayor graduación alcohólica.
Las medidas buscan recaudar entre US$ 700 y 1.000 millones extras a los US$ 1.000 millones adicionales considerados en el presupuesto educacional del 2012.
Además el mandatario garantizó el acceso a préstamos para la educación superior a todos los estudiantes, exceptuados los que pertenecen al 10% de los hogares más ricos, con una tasa de un 2%, que se pagará al término de la carrera, con un máximo de 180 cuotas que no superen el 10% de los ingresos de los nuevos profesionales.
Hasta el año pasado los préstamos los otorgaban la banca privada con tasas de un 6%.
Piñera pidió el apoyo de la oposición de centroizquierda en el congreso, aunque varios dirigentes opositores han anticipado su rechazo porque alegan que la recaudación esperada no alcanza para financiar una reforma estructural a la enseñanza chilena.
AP