Oposición critica oportunidad de convenio firmado con argentina

El frente argentino. La oposición se quejó del método utilizado para firmar el acuerdo de intercambio con Argentina. Dice que se trata de una nueva señal de debilidad frente a Cristina Fernández

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El gobierno uruguayo defendió ayer la firma del convenio tributario con Argentina. Considera que su formato es el más conveniente para los intereses del país. La oposición dice que es una nueva señal de debilidad.

Los ministros de Economía, Fernando Lorenzo, de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, y de Industria, Roberto Kreimerman, explicaron ante la comisión de Asuntos Internacionales del Senado el esquema estratégico del país en el Mercosur, a pedido del senador blanco Luis Alberto Lacalle.

Pero la coincidencia de esta comparecencia con la firma del tratado de colaboración tributaria con Argentina (ver página A6), en el contexto actual de las relaciones comerciales, se convirtió en el tema principal de la reunión. Así, la oposición reclamó saber qué recibiría Uruguay a cambio de la firma del tratado, algo que según blancos, colorados e independientes ayer no fue aclarado.

Específicamente, el senador colorado Ope Pasquet preguntó qué había pasado con el anuncio del presidente José Mujica, de mediados de marzo, cuando dijera tras una reunión con los integrantes de la Cámara de Comercio, que tenía el tratado sobre intercambio de información tributaria guardado en un cajón, y que esperaría una señal clara de Argentina sobre los problemas comerciales que sufre Uruguay para habilitar la firma del tratado.

"¿Qué señal clara recibió Uruguay? ¿Por qué salió el documento del cajón del presidente? ¿Por qué firmamos?", preguntó el senador de Vamos Uruguay ante los representantes del Poder Ejecutivo. El ministro Lorenzo respondió que el tratado se había firmado "porque el presidente así lo dijo", y añadió que en lo personal "está convencido de que es lo mejor para el país".

"ESPECULACIONES". Almagro, a su vez, apoyó a su colega diciendo que este tratado fue firmado "por el interés de Uruguay". "Lo demás, son especulaciones sin sustento, sin base", subrayó el canciller.

No se sintió aludido por las expresiones de Mujica en cuanto a que el gobierno esperaría una señal de Argentina antes de sacar del "cajón" el tratado. "Este tratado se negoció separadamente y tenía su propia lógica", dijo Almagro.

"Es impensable, desde el punto de vista estratégico, cambiar este tratado por otra cosa, como si fueran figuritas. Argentina puede seguir aplicando las barreras no arancelarias después de firmarse el tratado", precisó el ministro.

Las expresiones de Almagro contradicen a la principal senadora del Frente Amplio y primera dama Lucía Topolansky, quien el 11 de abril en FM Gente aseguró que todos los temas bilaterales forman parte de una misma negociación y "el caramelo, si las negociaciones se cierran, será firmar el tratado (fiscal) que Argentina quiere y le conviene".

Pasquet insistió en que "está claro que no hay señal alguna". "Las señales no vinieron, el documento salió del cajón y el tratado se firmó. Es, una vez más, una actitud claudicante y débil" frente a Argentina, subrayó el senador colorado.

Almagro añadió que las "señales" que dice esperar la oposición "son permanentes porque las negociaciones son permanentes".

Fuentes del gobierno dijeron anoche a El País que durante toda la semana anterior hubo contactos permanentes con Argentina, que "todos los temas están sobre la mesa" y "esta semana o la próxima" habrá novedades importantes.

¿HABRÁ APOYO? La oposición no fijó posición sobre si votará o no el tratado cuando sea discutido en el Parlamento. La oposición cuestiona la oportunidad de la firma del tratado porque se la ve como "una muestra de buena voluntad gratuita" de parte de Uruguay.

El sector del senador Pedro Bordaberry estima que Mujica "queda muy mal parado otra vez" ante su par argentino.

A su vez, en apoyo de los ministros, el senador oficialista Enrique Rubio sostuvo en la comisión que el acuerdo "es muy garantista" para el país y que el intercambio de información "no es para perseguir gente sino para casos concretos".

"¿Que el convenio estaba cajoneado dijo el presidente?", preguntó Rubio en la comisión tras el planteo colorado. "Esas son interpretaciones", añadió, aunque admitió que los resultados de las gestiones para destrabar el comercio hacia Argentina "son dispares".

Quien hizo el planteo sobre la oportunidad de la firma del tratado en la comisión, el senador herrerista Gustavo Penadés, interpretó que en la reunión se reconoció "la precariedad de la relación" con Argentina, y declaró su sorpresa por el hecho de que en ese contexto se anuncie el tratado. "Este no es el mejor escenario" para firmarlo, sostuvo el senador herrerista. "Habría que haber esperado un poco", añadió.

En la comisión, Penadés dijo que "una negociación implica dar y conceder. La gran pregunta que el gobierno no ha respondido es: ¿a cambio de este tratado qué hemos conseguido en beneficio nuestro?".

El presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, por su parte, dijo a El País que le llama la atención que primero el gobierno haya anunciado que mantendría "en el freezer" el acuerdo hasta tanto no lleguen "señales" desde Buenos Aires. "Pero resulta que ahora se firmó; es llamativo. Otra vez señales de debilidad de parte del gobierno uruguayo", comentó.

Si los contenidos finales son los que informó ayer Lorenzo, el acuerdo "va en la línea correcta", estimó Mieres.

MERCOSUR. El senador blanco y expresidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995) consideró que las explicaciones del gobierno por su relación con Argentina en el plano comercial "se caen por su propio peso".

"Existen actitudes contrarias a la buena vecindad y al cumplimiento de los tratados. Estamos pidiendo como favor lo que por derecho se nos debe dentro del Mercosur. Lo que está en cuestión es la vigencia del Mercosur", dijo el líder de Unidad Nacional, quien además fue el encargado de llamar a los ministros a la comisión del Senado. "Porque si cada vez que tenemos un problema, obtenemos la solución como una concesión graciosa de los vecinos, significa que estamos ante una dificultad mucho más profunda", insistió.

Lacalle dijo que la oposición intenta "rodear" al gobierno para que "le vaya bien", porque siente que a la administración de José Mujica le falta "una rotundidad mayor".

"No hay duda que Argentina está en un camino que colisiona con el de Uruguay. Está complicada la situación internacional, el país se ve severamente perjudicado, y nosotros lo que buscamos con esto es darle empuje al gobierno, incluso hasta que pueda decir en el ámbito internacional que la oposición lo está obligando y lo jaquea para tener resultados, porque lo que queremos son resultados, esto no es para hacer puntos en una dialéctica, sino para que se vuelvan a abrir las fábricas que cierran y que vuelva a fluir la mercadería y los servicios", comentó el exmandatario.

Para Lacalle, el bloque tiene que resolver un "problema existencial", porque como se firmó "no existe". "Es un problema existencial, una duda acerca de si lo que tenemos todavía está vivo", dijo. A su modo de ver, si el país intenta "abrir" negocios al mundo debe hacerlo "a todos" lados, porque "el comercio libre es la salida", planteó.

Uruguay pidió más ingresos al mercado argentino

El ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, anunció ante una comisión legislativa que se le ha pasado a las autoridades argentinas una nueva lista de exportaciones para liberar por un valor de unos US$ 10 millones.

El planteo abarca principalmente a sectores como los de la industria de la vestimenta y del papel, explicó. "Esperemos que su liberación permita aumentar las exportaciones", destacó.

Kreimerman añadió durante la reunión de la comisión de Asuntos Internacionales del Senado que en los últimos días han sido liberadas varias trabas en los mismos sectores, y que ello indica que "hay un buen entendimiento" con los argentinos.

"El trabajo es positivo, aunque hay muchos temas para solucionar", manifestó.

En la misma reunión, los representantes del gobierno dijeron que el Mercosur debe implementar un nuevo sistema de solución de controversias y reordenar su institucionalidad.

"Se pretende generar flujos de comercio intra Mercosur que van a tener que ser acordados bilateralmente", subrayó en la misma ocasión el canciller Luis Almagro.

Según se explicó en el encuentro, actualmente hay por lo menos cuatro medidas argentinas que afectan las exportaciones: el valor-criterio, que afecta al sector imprenta; las licencias no automáticas, con incidencia sobre el sector automotriz y vestimenta; la liberación de divisas, y la exigencia de una declaración jurada para cumplir con determinadas exportaciones.

El canciller Almagro destacó tras la comparecencia en la comisión que el gobierno sigue una estrategia que apunta a "fortalecer la institucionalidad del Mercosur" y que "tiende a revisar las asimetrías y generar flujo de comercio permanente".

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