Angelina Jolie no tiene un sitio oficial en Internet. Brad Pitt tampoco. Sin embargo hay docenas de páginas web que parecen ser oficiales y que son mantenidas por fanáticos o simplemente oportunistas de los negocios con celebridades. Muchos de esos sitios hablan sobre la futura boda de la pareja, pero, como es obvio, no hay ninguno que hable del tema de forma oficial. Todo lo que se ha dicho hasta ahora sobre un eventual casamiento entre ambos no ha tenido (al menos hasta donde yo sé) una confirmación oficial de parte de ellos o de sus representantes.
Sin embargo sabemos que Jennifer Aniston está feliz con la idea del casamiento de su ex con Jolie. O que Julia Roberts les regaló la contratación de una niñera para sus seis hijos, como forma de hacer un presente de casamiento. Y que la ceremonia será en Francia. Y que el anillo de un millón de dólares que Jolie supuestamente usará ha sido copiado por varias joyerías que buscan atraer posibles compradores.
¿Pero algo de esto es real? Con riesgo (bajo) de tragarme mis palabras, diría que nada es real. Especialmente si tenemos en cuenta los largos antecedentes que hay sobre los disparates que se dicen de Pitt y Jolie con una frecuencia asombrosa. Como ya dije muchas otras veces, no hay nadie en el planeta que se pueda acercar a su título de "Pareja que ha protagonizado la mayor cantidad de delirios por parte de las revistas". Se ha dicho de todo sobre ambos, pero las noticias no paran de caer, movidas por la fama que tienen (que siempre atrae lectores y espectadores) y por el fanatismo que hay sobre ellos. Es probable que en algunos años el suyo se pueda considerar como un caso de estudio sobre cómo se construyen los mitos de las estrellas de Hollywood. La idea del casamiento de estos dos circula hace tiempo, especialmente como una necesidad de la prensa y de los fanáticos más fervientes. Si se hace realidad, podremos decir que por una vez, la noticia sobre ellos no fue inventada.