Despachantes, choferes y fleteros argentinos continuaron ayer trancando las cinco terminales portuarias de Buenos Aires más las de Bahía Blanca, Rosario, Campana, Dock Sud y Puerto Madero en protesta por las trabas a las importaciones que ya les han generado una merma en su actividad del 60%.
Sobre últimas horas de la tarde los trabajadores lograron reunirse con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pero las conversaciones no habrían llegado a buen puerto y los despachantes y fleteros decidieron extender la medida al fin de semana.
Uno de los líderes de la protesta Fabián Reina dijo ayer que el objetivo de los trabajadores es que se reactive la operativa normal en Buenos Aires ya que "todos los días hay interferencias para sacar un contenedor o para ingresar un contenedor de exportación".
Según publicó Infobae, tras tres horas de reunión Moreno ofreció reubicarlos en otros lugares de trabajo como el Mercado Central pero se mostró inflexible a eliminar las medidas que restringen el comercio.
Despachantes, choferes y fleteros no descartaron convocar a otros trabajadores afectados de puertos más hacia el Norte para presionar al gobierno. Es que los trabajadores argumentan que si bien los primeros afectados son ellos en la actividad portuaria la cadena continua a todas las empresas.
Entre éstas también figuran las uruguayas que ven en muchos rubros impedido el acceso a Argentina por las trabas comerciales que aplica el gobierno de Cristina Fernández con el objetivo de favorecer la industria de ese país y limitar la fuga de dólares que afecta a su economía.
Solo en vestimenta hay 158 licencias de importación trancadas algunas que datan desde septiembre del año pasado.
Esto ha implicado el envío al seguro de paro de más de 1.000 trabajadores en Uruguay y una caída en la producción industrial.
A su regreso del viaje a Brasil, el presidente José Mujica, dijo que la próxima semana habría novedades del lado argentino sobre las trabas comerciales. Sin embargo los empresarios son escépticos de los avances tras varios meses de negociaciones.
LA CIFRA
60%
Es la magnitud en que habría caído la actividad para despachantes y choferes.