EDUARDO BARRENECHE
La fuga de 13 menores del Hogar Sarandí se desarrolló en dos etapas. En la celda donde limaron los barrotes habían cuatro internos y tres saltaron. Aún no se comprobó por dónde salieron los otros fugados.
A las 2 de la mañana del miércoles 18, los adolescentes terminaron de cortar una doble reja de una ventana ubicada en el primer piso del Hogar Sarandí. Una sierra fue encontrada en el patio y se investiga cómo ingresó al hogar.
Según fuentes de la investigación en base a informaciones proporcionadas por un menor recapturado, en esa celda supuestamente solo estaban alojados cuatro adolescentes. Tres de ellos se tiraron por la ventana y uno dijo que no quería fugarse. Agregaron que, seis horas más tarde, se fugó otra tanda. Por la ventana se tiraron 10 menores, uno de ellos resbaló y se quebró una pierna. Fue atrapado por funcionarios del establecimiento y luego internado en el Hospital de Clínicas.
El presidente del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa), Rubén Villaverde, recibió la información sobre la fuga a las 9.30 horas del miércoles. Al arribar a la Colonia Berro, jerarcas de los hogares de privación de libertad le trasmitieron que había una posibilidad de que las fugas se hubieran hecho en tandas, afirmaron fuentes del INAU.
Las fuentes de la investigación explicaron que, en los fondos del Hogar Sarandí, había pasto achatado que hacía presumir que los menores escaparon arrastrándose para evitar ser vistos por la guardia. Además, unos postes ubicados cerca de las alambradas perimetrales impedían su visión.
Los investigadores presumen que los fugados saltaron el primer perimetral y luego huyeron a través de un pequeño agujero detectado en la segunda cerca perimetral. Sin embargo, la concertina -especie de alambrada muy filosa que separa los 15 metros entre un perimetral y otro- no había sido movilizada ni tenía encima restos de frazadas o ropas utilizadas para impedir cortes, coincidieron fuentes del INAU y de la investigación del caso.
Además, no hay ningún otra ventana o puerta rota por lo cual aún es un misterio cómo pudieron fugarse los restantes 10 menores. En el centro se encontraban alojados 35 internos.
En el INAU se manejan dos versiones sobre el escape: la primera es que los 13 menores se juntaron en una misma pieza y luego todos huyeron cuando lograron romper la reja. Esta versión, que fue calificada de "disparada" por autoridades del instituto, implicaría "una enorme connivencia" entre los funcionarios del Hogar Sarandí y "un hecho de corrupción sin precedentes".
La segunda versión señala que a las dos de la mañana del miércoles, se fueron tres internos por la ventana. Horas más tarde, ya de día, una funcionaria abrió los candados y las puertas de todas las celdas. En ese momento, los menores salen de las habitaciones, se saludan y bajan a desayunar. Cuando se dirige a recontar la cantidad de menores en cada celda, uno de los internos le dijo: "no vayas a la del lado porque todavía están todos desnudos", dijeron las fuentes del instituto.
La educadora no miró. Según esta versión, dentro de la celda se encontraban otros diez menores, quienes aprovecharon la ventana abierta para huir.
Las fuentes explicaron que esa versión tiene un punto débil: la hora en que se concretó la fuga. A las 8 de la mañana ya es de día y los jóvenes debían ser visibles para funcionarios y policías ubicados en garitas exteriores del establecimiento.
Para la Policía y autoridades del INAU no hay dudas de que la fuga fue "entregada". Ocurrió un día después de que Unidad Nacional (Partido Nacional) y Vamos Uruguay (Partido Colorado) llevaran al Parlamento las 367.609 firmas para plebiscitar la baja de la edad de imputabilidad penal de 18 a 16 años.
Ayer, en declaraciones en Brasil a canal 12, el presidente José Mujica también sugirió que había un elemento extraño en la fuga. "Tiene pinta de que hubo algún tornillo flojo. Mandrake, no hay".
Por su parte, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, expresó su asombro por la casualidad del hecho con la entrega de firmas para bajar la edad de imputabilidad.
Ayer el local del sindicato del INAU amaneció con pintadas que cuestionaban a la su directiva. En un Plenario Nacional, el sindicato manifestó su "preocupación" y alarma por el "elevado número de alusiones" a los funcionarios en las fugas.
INVESTIGACIÓN. Entre el miércoles 18 y ayer jueves, los 12 trabajadores de los turnos nocturno y vespertino del Hogar Sarandí enfrentaron dos investigaciones: el levantamiento de actas por parte los abogados del INAU y las indagatorias del juez de Pando, Gerardo Núñez.
El magistrado, que ayer interrogó a varios funcionarios del INAU y hoy prevé tomar declaración a tres policías de la guardia perimetral, dijo a El País que en lo que va de la indagatoria aparecieron "fallas generales en los protocolos de seguridad".
Núñez también tomó declaración a uno de los menores fugados, apodado "El Cuí", quien fue detenido ayer por la Policía de Canelones en la zona de Paso Carrasco.
El juez dijo que de acuerdo con el relato del menor, hubo una primera etapa en la fuga, sobre las 2 de la mañana, cuando se evadieron tres jóvenes. Horas después, incluso ya con luz solar, se habrían fugado los diez restantes.
El magistrado indicó que hasta ahora, entre los indagados no se detectaron "mayores contradicciones". Núñez prevé terminar hoy con la etapa de instrucción de la causa para luego pasar en vista el expediente al fiscal Pablo Rivas para que determine si los funcionarios del INAU o los policías cometieron delito. (Producción: Patricia Mango y Pablo Meléndrez).