La Justicia clausuró un proceso que inició la Dirección Nacional de Aduanas contra la Industria Sulfúrica Sociedad Anónima (Isusa) y el despachante aduanero Juan Antonio Raymundez por una presunta infracción.
La denuncia se basaba en que presuntamente "se importaba urea exenta de gravámenes con destino agropecuario y se exportaba a (la) Zona Franca de Botnia". Además, Aduanas señalaba que "no coinciden los volúmenes de urea ingresada en admisión temporaria con la cantidad utilizada en la exportación de fertilizantes".
La jueza de Aduanas Julia Staricco resolvió el 7 de junio pasado instruir un sumario contra Isusa y el despachante al imputarlos "de la comisión de una presunta infracción de defraudación".
Sin embargo, la fiscal del Juzgado Letrado de Aduanas, Nancy Hagopian rechazó la denuncia y solicitó la clausura del expediente.
En ella señala que la modalidad de importación y exportación de urea y/o fertilizantes a Botnia, Argentina y Paraguay es la misma desde hace 20 años. Para Hagopian, la clausura del expediente corresponde porque Aduanas no objetó el procedimiento en ningún momento en todo ese plazo de 20 años hasta la denuncia y porque además, la forma en que Isusa realiza las operaciones de importación y exportación no apareja pérdida de renta fiscal al Estado.
Ante el pedido de la fiscal, Staricco decretó la clausura inapelable del expediente.
El año pasado, el gerente general de Isusa, Oscar Rufener había dicho a El País que estimaba que la jueza iba a cerrar la actuación porque la denuncia es algo "tirado de los pelos" ya que "se pretende demostrar una defraudación en una exportación, siendo que está todo libre de recargos".