El Fondo Monetario Internacional se mostró preocupado ante el rezago de las economías occidentales con relación al resto del mundo, particularmente Europa, que aun representa una amenaza para el crecimiento mundial.
En su informe semestral sobre la economía mundial, el FMI elevó sus previsiones de crecimiento de 3,3% a 3,5% en 2012, lo que representa una desaceleración con respecto a 2011 (3,9%).
El organismo financiero internacional instó a los países occidentales a tomar medidas para remediar sus problemas económicos, y advirtió que los principales riesgos radican en una recaída de la zona euro y en una eventual crisis petrolera.
La mejora en la previsión de crecimiento es un poco más optimista para Estados Unidos, con 2,1% de crecimiento en 2012, mientras que para la zona euro prevé un crecimiento de -0,3% (0,6% en Alemania y 0,5% en Francia), para Japón 2,0% y para China 8,2%.
El FMI revisó muy ligeramente al alza el crecimiento para América Latina y el Caribe en 2012 y lo situó en 3,7%, en línea con un modesto avance a nivel mundial.
"La recuperación será anémica en las grandes economías", que entre ellas crecerán 1,4% contra 5,7 en las economías emergentes como China (8,2%), India (7,3%) o Brasil (4,1%).
"Las perspectivas de la economía mundial vuelven a mejorar, lentamente, pero todavía son muy frágiles. El crecimiento real de PIB debería aumentar progresivamente en 2012 y 2013, tras el hueco esperado en el primer trimestre de 2012", señaló el FMI en sus previsiones económicas semestrales.
Estas previsiones parten de la hipótesis de un mejoramiento continuo de los problemas de la zona euro y de los precios del petróleo, relativamente estables alrededor de 110 dólares el barril.
"Los dos riesgos más inminentes son un nuevo agravamiento de la crisis de la zona euro y una creciente incertidumbre geopolítica, que podrían provocar un aumento brutal de precios del petróleo", previno el FMI.
En el peor de los casos, el primero de esos dos riesgos podría costar 2 puntos al crecimiento mundial, y el segundo, 1,25 puntos.
En el escenario más probable, "prevemos que el crecimiento será débil, en particular en Europa, y que el desempleo será elevado durante cierto tiempo", explicó el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard.
En Europa, el problema radica principalmente en las presiones sobre los bancos. Según cálculos del Fondo, los de la zona euro van a reducir sus balances de "2,6 billones de dólares en los dos años siguientes", por lo que son incapaces de prestar lo suficiente para alimentar un crecimiento fuerte.
En cuanto a Estados Unidos, el FMI advirtió contra los escollos que aun obstaculizan la recuperación de su economía, exhortando a instrumentar una política presupuestal que permita bajar el endeudamiento federal a mediano plazo, en tanto advirtió contra la debilidad del mercado inmobiliario.
Según el FMI, "la principal inquietud es que la economía mundial se vea sometida a riesgos mayores que pesan sobre la confianza de los consumidores y los inversionistas, y que la recuperación sea anémica en las grandes economías".
El FMI llamó a los países occidentales a tomar las medidas que considera necesarias para remediar los problemas económicos, prioritariamente "avanzar hacia finanzas públicas más viables", "reforzar los sectores financieros" de los estados miembro, "mantener una política monetaria acorde" y "tratar la crisis de la zona euro".
"La búsqueda debe dirigirse hacia reformas que ayuden a largo plazo, pero que no depriman la demanda a corto plazo", escribió Blanchard.
AFP