El Partido Comunista del Uruguay (PCU) manifestó ayer su preocupación por un nuevo atentado a sus locales, a tres días de conmemorarse 40 años del asesinato de ocho obreros comunistas en la seccional 20ª de la fuerza política en el Paso Molino en 1972.
En la madrugada del sábado un grupo de desconocidos arrojó una o varias bombas incendiarias contra la puerta del local central de la Unión de la Juventud Comunista, ubicado sobre la calle Batoví, lo que provocó un principio de incendio, relata un comunicado.
El secretario general del PCU, Eduardo Lorier, dijo ayer a El País estar "muy preocupado" por el incidente. Informó que no hay hipótesis de responsables ni motivos del ataque.
El atentado se suma a otros ocho que han sido perpetrados en los últimos meses contra locales comunistas, insiste la comunicación del partido de izquierda.
"Preocupa seriamente este atentado, que no dudamos ni un segundo viene desde organizaciones de ultraderecha", indica el comunicado. Finalmente convoca a una concentración frente a la puerta del local el lunes a las 19 horas.