Escándalo político estremece a China

Lucha por el poder. La destitución de Bo Xilai, un popular jefe zonal, altera la transición a una nueva generación de dirigentes. El crimen de un empresario británico precipitó la caída de Bo y su esposa

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La destitución de Bo Xilai, un poderoso jefe regional del Partido Comunista, y el arresto de su esposa como sospechosa del crimen de un ciudadano británico, provocan un terremoto político al más alto nivel en China.

El caso ha expuesto fisuras en el liderazgo y amenaza con dejar al descubierto corrupción en los niveles superiores del partido. Ocurre en un año, en que el Partido Comunista elegirá a una nueva generación de dirigentes, en gran medida por consenso entre la elite política y no por la exclusiva decisión de un hombre fuerte.

Bo Xilai, perdió el mes pasado su cargo de jefe del Partido Comunista en el área metropolitana de Chonquing y, en la última semana, fue suspendido como miembro del Politburó, el poderoso cuerpo de 25 integrantes que gobierna China y también del Comité Central, bajo sospecha de haber cometido graves infracciones disciplinarias, según anunció el gobierno. La acción terminó con la carrera política de Bo, quien hasta febrero, fue considerado como serio contendiente para uno de los nueve cargos de liderazgo en el país.

Las autoridades también anunciaron que la esposa del dirigente destituido, Gu Kailai, quien es abogada, fue detenida en condición de sospechosa, junto con una mucama, en el asesinato de Neil Heywood, un empresario británico que tenía estrechos vínculos con la familia de Bo. El gobierno dijo que el caso fue pasado a las autoridades judiciales.

Heywood fue encontrado muerto en una habitación de un hotel de Chonquing, el 15 de noviembre de 2011. Las autoridades emitieron un certificado de defunción que estableció el envenenamiento alcohólico como la causa del fallecimiento, pese a que la víctima casi no bebía. En cambio, sus familiares indicaron que murió como consecuencia de un ataque al corazón y que el cuerpo fue cremado, a pedido de ellos, sin que se realizara la autopsia.

Sin embargo, un nuevo examen de las pruebas indica que Heywood, de 41 años, un consultor empresarial entusiasta, que expresaba su amor por vivir en China, resultó víctima de "un homicidio intencional", señaló la agencia noticiosa oficial Xinhua.

El anuncio pareció sorprender al gobierno de Gran Bretaña. Una hora después de esa información oficial, el ministro de Relaciones Exteriores, William Hague, dijo a los periodistas: "Es una muerte que necesita ser investigada en función de sus propios elementos y términos sin consideraciones políticas. Por tanto, confío que se actuará de esa manera y saludo el hecho de que habrá una investigación".

Xinhua informó que Gu y su hijo, Bo Guagua, tenían estrechas relaciones con Heywood, aunque después tuvieron "un conflicto por intereses económicos".

La investigación por homicidio deriva de la información entregada a las autoridades por uno de los asistentes más cercanos de Bo, Wang Lijun, quien era la máxima autoridad policial en Chonquing, hasta que decidió buscar refugio, por motivos que no se conocen, en el Consulado de Estados Unidos, situado a 360 kilómetros de distancia, en febrero. Wang es objeto de investigación por traición, debido a su intento de buscar la protección de Estados Unidos, señalan varias fuentes. Pero, se le da el crédito por cooperar con las autoridades y haber presentado pruebas referidas a la muerte de Heywood, según fuentes que conocen el caso. Meses antes de la muerte de Heywood, tanto Bo como Wang estaban bajo vigilancia de las autoridades disciplinarias centrales por corrupción y otros cargos. Durante las más de 30 horas que estuvo en el Consulado de Estados Unidos, Wang dijo a los funcionarios estadounidenses que Gu había planeado envenenar a Heywood y entregó una carpeta policial que contenía documentos técnicos.

INDAGAN. Al parecer, Wang también reveló mucho más. Los diplomáticos obtuvieron un tesoro de conocimientos de Wang sobre la contienda por el poder en el liderazgo chino, además de la información referida a Heywood, indicó una persona con conocimiento del caso, pero que pidió que su identidad se mantuviera en reserva. No quedó en claro si los detalles estaban en documentos que Wang llevó o surgieron de las conversaciones con los diplomáticos.

Jerarcas chinos persuadieron a Wang para que abandonara el Consulado, y fue llevado en avión a Beijing, donde ha estado detenido en los últimos dos meses, Bo, de 62 años, también estuvo bajo alguna forma de confinamiento domiciliario desde mediados de marzo, mientras su esposa está detenida en un lugar que no se ha revelado.

Pero, lo que comenzó como el escándalo en torno de la misteriosa muerte de Heywood, parece estar girando hacia una investigación más amplia de la fortuna personal del políticamente poderoso matrimonio, así como de sus extendidos intereses financieros alrededor del mundo.

Las autoridades parecen tener especial interés en Gu, de 53 años, la esposa de Bo, quien es hija de un héroe revolucionario. Las voces críticas señalan que dedicó más de dos décadas a convertir los cargos gubernativos de su marido en redituables oportunidades de negocios.

Los analistas políticos estiman que, al actuar con decisión para decretar el entierro político de Bo y Gu, los líderes del partidos buscaron enviar un mensaje a los aliados de Bo que todavía oponen resistencia.

El Diario del Pueblo, órgano de prensa oficial del Partido Comunista, publicó una lista de eventuales cargos que podrían ser presentados contra el matrimonio. El artículo indicó que jerarcas del partido corruptos han usado en secreto a sus hijos, esposas, amigos y hasta amantes para transferir u ocultar en el exterior la riqueza ganada por medios ilícitos. "Algunos hasta recorren diversidad de canales para obtener por vía clandestina una identidad extranjera o doble nacionalidad", Si bien el diario no incluyó nombres, lectores astutos del opaco ecosistema político de China, dijeron que la publicación probablemente estuvo dirigida a Bo y Gu, quien pasó un tiempo considerable en el exterior y podría tener residencia legal en otro país. Las normas partidarias prohiben a las esposas de altos dirigentes tener pasaportes extranjeros o permisos de residencia en otro país.

El hijo de ambos, Bo Guagua, de 24 años, también podría figurar en el caso. Graduado en la Universidad de Harvard, ha pasado la mitad de su vida fuera de China y hasta la caída de su padre, el mes pasado, intentó iniciar un negocio de Internet en China. Sus amigos dijeron que ya estaba cerrando el sitio, un medio social.

Algunos han cuestionado cómo Bo padre con su modesto salario público podía pagar las matrículas de colegios privados costosos en Inglaterra y Estados Unidos. En una conferencia de prensa pocos días después de su destitución, Bo insistió que los estudios de su hijo fueron financiados a través de becas.

Un diario de Hong Kong informó que Bo Xiyong, hermano del destituido, se desempeñó durante nueve años bajo un nombre ficticio como director ejecutivo y subgerente general de China Everbright Holdings, una empresa propiedad del Estado que controla uno de los principales bancos de China y diversidad de otros negocios. Bajo el nombre de Li Xueming, Bo Xiyong recibe un salario anual de US$ 1.700.000 y tiene opciones accionarias por casi US$ 25 millones, a través de una de las subsidiarios de la empresa que cotiza en la Bolsa de Hong Kong, según Bloomberg Businessweek.

LUCHA. Existen opiniones coincidentes que la caída de Bo es consecuencia de una colisión entre un Partido Comunista que valora la estabilidad y el secreto para elegir a sus líderes, y un nuevo tipo de líder que estableció su propia agenda política y prosperó con la adulación pública. En el sistema occidental, Bo podría ser considerado un populista. En China, donde la unidad que minimiza la individualidad, es uno de los pilares del partido para mantener el poder, fue considerado un temible desconocido. "La preocupación no era si Bo podía cambiar el delicado equilibrio de poder, sino que podría descontrolar al partido con su liderazgo", dijo Cheng Li, un experto en la elite de China, que se desempeña en la Brookings Institution, en Washington. "Es más que una lucha por el poder. Es el interés para mantener la legitimidad del Partido Comunista: sobrevivir".

"¿Cuáles son las normas actuales para la transferencia del poder? No resulta claro", indicó Wu Si, un intelectual liberal y editor que vive en Beijing. "Parecía que Bo Xilai avanzaba por un nuevo camino".

Solo el primer ministro Wen Jiabao, quien ha cultivado la imagen de abuelo protector en el liderazgo nacional, tiene una popularidad como la de Bo. Mientras Wen siempre fue cuidadoso de mostrar su lealtad al comando central del partido, Bo con frecuencia apelaba a los sectores descontentos que esperan que alguien estremezca la situación.

"Bo Xilai se diferencia de los otros líderes de una manera muy notoria", indicó Susan Shirk, académica de la Universidad de California, en San Diego, en reciente entrevista. "Su estilo de hacer política era la antítesis y una amenaza a la oligarquía política que intentaba mantener la competencia entre ellos y oculta al público".

En un año de designación de nuevos dirigente, el derrocamiento de Bo ha causado alteraciones serias, en un momento en el que la estabilidad es fundamental. Por ello, El Diario del Pueblo publicó un comentario en la primera página para exhortar "conscientemente a unificar nuestro pensamiento" y reunirse en torno del Comité Central y de su secretario general, el presidente Hu Jintao".

LAS CIFRAS

42

Son los sitios web que cerró en un mes el gobierno chino; muchos hablaban de Bo.

1,7

Millón de dólares ganaba el hermano de Bo; con nombre falso dirigía firma estatal.

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