El gobierno español anunció ayer que prevé ahorrar 10.000 millones de euros (unos US$ 13.000 millones) suplementarios en sanidad y educación, tras presentar un presupuesto 2012 de un rigor histórico para reducir el déficit.
El ahorro se hará entre el gobierno central y las regiones, explicó un portavoz del gobierno tras una reunión entre el presidente del ejecutivo conservador, Mariano Rajoy, y los ministros de Educación y Sanidad.
"El Estado prevé que los ahorros que se puedan hacer en el sector de la educación y de la sanidad supondrán 10.000 millones de euros, pero tendrá que ser también con la participación de las Comunidades Autónomas. Si no se implican no se podrá llegar a estos ahorros", explicó el portavoz. Esta cifra supondría casi el 10% del gasto sanitario total.
El gobierno busca una mayor "racionalización y eficiencia en la gestión de los grandes servicios públicos", mediante la "eliminación de duplicidades" que cargan los presupuestos de educación y sanidad, gestionados por las regiones, explicó el gobierno en un comunicado en el que también anunció dos medidas concretas: acelerar la venta de los bancos con participación pública y medidas para ofrecer un mayor volumen de crédito "que reduzcan la actual contracción financiera que vive la economía española".
Las nuevas medidas, que no fueron detalladas, se concretarán en una reunión prevista a comienzos de mayo entre representantes del gobierno central y de los gobiernos autonómicos, en su mayoría de derecha.
El equipo de Rajoy presentó a fines de marzo un presupuesto 2012 de una austeridad sin precedentes, que prevé 27.300 millones de euros de recortes. El objetivo es reducir el déficit público del 8,51% que alcanzó en 2011 a 5,3% del PIB a fines de este año. En un comunicado emitido por el Ejecutivo se agrega el firme compromiso de "reducir el déficit público al 3% del PIB en 2013".
Como parte de esta política de rigor, el gobierno impuso un mayor esfuerzo a las 17 comunidades autónomas, cuyo déficit pesó en el del conjunto del país.
Así, para 2012, Madrid ha exigido a las regiones que reduzcan su déficit a 1,5% del PIB español, tras alcanzar 2,94% en 2011, una cifra muy superior al objetivo inicial de 1,3%.
Ante la noticia el PSOE pidió formalmente la comparecencia del presidente en el Congreso para explicar estos nuevos ajustes. Es que el anuncio de recorte llega en un momento en el que se ha recrudecido el temor de que España siga a los países que ya pasaron por reestructuras de deuda. No obstante habrá que esperar a mañana para saber el impacto que tiene la medida tanto en los principales mercados europeos como en los títulos de deuda de la economía española. De antemano la perspectiva no es tan positiva dado que los analistas esperaban medidas de mayor contundencia.