Un fisiculturista, hombre o mujer, puede llegar a un estado físico extremo. Esto puede ir mucho más allá de la masa muscular que logren desarrollar, o de la fuerza, ya que un factor importante para ello es la eliminación de cualquier rastro de grasa. En ese sentido es más o menos el mismo objetivo que buscan muchas vedettes argentinas que se ven a menudo en la televisión, con abdominales tan marcados que parecen dibujados y espaldas fibrosas (entre otros atributos asistidos por cirujanos plásticos).
A la hora de presentarse en competencias, los fisiculturistas llegan a un punto extremo de sus estados físicos; situaciones en las que habitualmente no están. Sobre el escenario, durante la exhibición, sus cuerpos están en el punto máximo de exigencia (o intentan estarlo), tanto que en ocasiones los competidores se desmayan poco después. Tanto que, apenas comen el primer plato después de eso, el estado casi de transparencia que tiene la piel sobre los músculos, se empieza a perder.
Vedettes argentinas como Cinthia Fernández (ayer comentaba su caso) han llegado a puntos similares. Si se atiende al estado físico que exhibió todo el año pasado se podrá entender que el trabajo que aplicó en su cuerpo fue enorme, todo con el objetivo de instalarse en el mundo del espectáculo. Si nos vamos un poco más lejos y cambiamos de ambiente, veremos ejemplos que tienen puntos en común. Ayer me enteré, por ejemplo, que Anne Hathaway, niña mimada de Hollywood, tiene una estricta dieta de quinientas calorías por día. Como en el caso de la argentina el objetivo es mostrarse ante la mayor cantidad posible de gente. Pero de otra manera. Según trascendió, tiene que perder siete kilos en cuestión de semanas para interpretar a una prostituta moribunda en una película. Se me ocurre el caso de Christian Bale (Batman) como otro ejemplo de un actor que hizo una dieta extrema para actuar en una película, que en este caso era El maquinista. Más allá de las consecuencias para la salud que esto tiene, el público solamente ve el resultado físico, sea erótico, deportivo o simplemente actoral.