TOKIO | Los ministros de Finanzas de Japón y de China se pusieron de acuerdo ayer para cooperar en la cuestión de las contribuciones al Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco de los esfuerzos para ayudar a controlar la crisis de la deuda soberana europea.
El ministro de Finanzas de Japón, Jun Azumi, y su homólogo chino, Xie Xuren, se reunieron en Tokio en su diálogo regular, según indicaron las agencias de noticias Jiji Press y Kyodo News.
Azumi declaró a la prensa que los dos países estudiarán la entrega de nuevos fondos para fortalecer las bases financieras del FMI con el objetivo de que esta organización multilateral con sede en Washington pueda ayudar a impedir que la crisis de la deuda de Europa afecte al crecimiento económico mundial.
El ministro japonés afirmó que su país y China todavía no han decidido si entregarán más contribuciones financieras al FMI.
"Aunque el momento crítico de la cuestión europea ha pasado, no podemos ser optimistas", dijo Azumi a los periodistas, según Jiji.
El FMI anunció en enero que estaba buscando más fondos para aumentar en US$ 500.000 millones su capacidad crediticia.
Se espera que este tema encabece la agenda en una reunión de ministros de Finanzas del Grupo de los 20 (G20) el 20 de abril.
La semana pasada, tras reforzar su fondo de rescate, la zona euro encomió al FMI y al G-20 a que prosigan la lucha contra la crisis de la deuda. Esto se leyó como un mensaje hacia el gobierno de Estados Unidos. La ministra de Finanzas de Dinamarca, Margrethe Vestager, recordó en esa ocasión que las naciones del euro se comprometieron a elevar su aporte al FMI en 150.000 millones de euros. "El FMI necesita más fondos de todas las economías que lo componen", no solo de los otorgados por la región europea, afirmó Víctor Constancio, vicepresidente del Banco Central Europeo, en elíptica referencia a EE.UU. AFP