El ritual de salir a acampar en Semana de Turismo es sagrado para algunos. Las reuniones en torno a un fogón y la producción casera de chorizos de jabalí, recién cazados, son los principales atractivos, dicen. Muchos "cazadores expertos" no salen.
En Lavalleja no todos los amantes de la cacería salen en Semana de Turismo. Muchos grupos que se dedican a la caza durante el resto del año sostienen que en turismo sale "mucha gente y muchos cazadores que no tienen experiencia", que infringen códigos y entran a campos sin permiso. Por ese motivo prefieren no salir.
Más allá de las susceptibilidades, la realidad es que durante esta semana es común la salida en masa de grupos, en busca de un poco de vida campestre. De alguna manera, opinan a El País varios campamentistas, la idea es "aislarse del mundo" y estar desconectados, en muchos casos, hasta de las propias familias, ya que las salidas son solo de hombres.
Sin embargo, aseguran, eso no significa pasar necesidades ni hacer esfuerzos en vano, gracias a la tecnología. Hoy es posible ver campamentos que cuentan con generadores de corriente para alimentar, por lo menos, un freezer, donde se guardan bebidas y alimentos.
Además de las provisiones de alimentos que son llevados al camping para "pasar los días" también es regla que todo lo que se caza se consume. Entre las especies que se pueden cazar libremente la más atractiva es el jabalí.
"No siempre el cazador puede atrapar un jabalí en forma diaria, hay días buenos y malos. Tampoco nunca se sabe de qué tamaño va a ser la pieza capturada. Si atrapamos algún jabalí de entrada primero lo preparamos para consumir nosotros, después, si se cazan otros y son buenos, hacemos chorizos", dijo Juan Martínez, integrante del grupo de camping "A lo pobre pero la vamos llevando", que desde hace 15 años salen cada turismo.
El menú es variado, entre asado, estofado y guisos, y todo es aprovechado al máximo. "Con los costillares se hace asado o estofado y el resto de la carne, generalmente, se utiliza para milanesas y chorizos. Por ese motivo hay que llevar de antemano los condimentos, las tripas y un poco de gordura para que los chorizos no queden muy flacos", aseguran los campamentistas .
El grupo de "A lo pobre pero la vamos llevando" afirma rebuscarse con la comida. "No cocinamos como (Sergio) Puglia, pero tenemos lo nuestro". bromean.
"Luego de desosar el chancho, por ejemplo, picamos la carne en trozos, la salamos y adobamos dependiendo si los chorizos los vamos a comer secos o frescos. En el primero de los casos no le ponemos ajo y sí un poco más de pimienta negra", aclaró.
Hay otros que prefieren la pesca o los deportes náuticos y Lavalleja cuenta también para ello con buenos cursos de agua como el Cebollatí, Santa Lucía y Soldado, que recorren buena parte del departamento, con cauces profundos y anchos, donde acampar, pescar y andar en bote o canoa constituye otra práctica de turismo.