Un asistente de jinete expulsado del ruedo de la Criolla por maltratar a un caballo fue el saldo de un incidente que soliviantó a los defensores de animales, que esta semana se movilizaron con fuerza contra la tradicional fiesta de la Rural del Prado.
Cerca de 200 personas, portando carteles ("Basta de tortura animal") y chillando consignas contra el maltrato de los baguales, se reunieron el viernes desde las 14 horas en las afueras de la Rural del Prado, cuando se daba inicio a una nueva jornada del concurso de jineteadas de la Criolla.
Entre los manifestantes marcaron presencia los integrantes del colectivo "Acción y Reacción", muy radical en sus propuestas.
"Estamos aquí por la explotación que se da acá adentro, el mal trato a los animales que se ve en este tipo de espectáculos, y la violencia que genera en mucha gente", dijo Claudia, una de las militantes. "Estamos en contra de que se use a animales en cualquier tipo de eventos, aunque se les considere deportes o espectáculos de diversión".
Hacía referencia, así, no sólo al ruedo de las jineteadas sino a los hipódromos, los zoológicos y las calles, donde abundan los carros de clasificadores de residuos arrastrados por caballo
El motivo de la convocatoria fue el episodio de violencia contra un bagual que se produjo el pasado martes, en plena competencia, y que derivó en sanciones para los involucrados, decretadas por la Intendencia de Montevideo. El asistente del jinete golpeó a un caballo en el hocico y la cabeza, ignorando que las cámaras de Tv iban a multiplicar el enojo de los espectadores.
La Intendencia lo sancionó expulsándolo de la Criolla, y también amonestó al dueño de la tropilla, al palenquero y al jinete. Se realizó asimismo una indagación judicial.
Ana Colombo, la abogada que presentó la denuncia policial, expresó también su deseo de eliminar las jineteadas, pero es consciente de que "no sería económicamente viable".
"Por lo menos, podrían prohibirse las espuelas", agregó.
COSAS DE GAUCHOS. Ese sentimiento radical contra las jineteadas no es compartido, desde luego, por quienes participan de esta tradición criolla.
Para Félix "Pato" Mendiondo, uno de los relatores más conocidos de esta actividad, "esta discusión es un diálogo de sordos", como expresó en una entrevista en El Espectador.
"Alguien que nació, se crió y vivió en el campo, como yo, que vivo de la jineteada, que vi caer amigos, morirse amigos debajo de un potro o pateados por un potro... qué sé yo... ¿De qué manera puedo hablarle a una señora que está con su gatito en un apartamento en Pocitos?"
El caso que llegó a la justicia penal no es sin embargo un hecho sin precedentes. Porque todos los años, en la propia Criolla del Prado, por más controles que se determinen, suceden agresiones a los caballos que ameritan descalificaciones de algunos concursantes. Sin ir muy atrás en el tiempo, en 2011 dos jinetes resultaron eliminados por colocar tuercas debajo de las monturas, una trampa algo más sofisticada respecto a la antigua costumbre campera de colocar abrojos sobre el lomo del caballo.
Según declaró a El País el gerente de Eventos de la Intendencia de Montevideo, Fernando González, al fin de cada jornada la organización recibe un parte diario y actúa en consecuencia. Y eso, más allá de que los hechos tengan difusión en la prensa o de que se presenten denuncias a nivel policial y de la justicia penal.
González explicó que esta vez se aplicaron los artículos 4, 8, 22 y 23 del reglamento (ver aparte). En ellos se castiga a texto expreso las "malas mañas", los "procederes atentatorios contra la moral y las buenas costumbres", el uso de espuelines y el empleo de algún "ardid buscado por el concursante". El gerente de Eventos agregó que desde hace años se viene trabajando en una línea que implica mantener "un equilibrio entre el fomento de una tradición y el control del maltrato animal".
Además de ajustar las reglamentaciones y fortalecer los controles, la Comuna ha implementado, por ejemplo, cursos de primeros auxilios para jinetes y personal en general. Por otro lado, los animales disponen de asistencia veterinaria permanente, y éstos, como todas las personas que "entran al ruedo, están asegurados en el Banco de Seguros del Estado". Tanto esta institución como el servicio de emergencia 1727 exigen por su parte que se realicen espirometrías, en concreto a los jinetes.
Jineteadas: reglas del maltrato
ARTÍCULO 4º. El Jurado o el Capataz de Campo aconsejará a la Gerencia de Eventos, la eliminación de quienes no cumplan con lo previsto en la presente reglamentación y de quienes promuevan desórdenes, se hallen en estado de ebriedad o empleen lo que se denominan "malas mañas".
ARTÍCULO 8º. La vestimenta de los concursantes deberá ser tradicional, de acuerdo con el detalle que sigue: bombachas, botas de potro o de trabajo curtidas, chambergo o vincha, pañuelo de golilla de cualquier color, espuelas de hierro lloronas o chillonas a excepción de espuelas militares o espuelines.
ARTÍCULO 22º. Es competencia de la Gerencia de Eventos en consulta con el Capataz de Campo, sancionar hasta con la descalificación, a los jinetes que durante el período en que se desarrollen los certámenes, tengan procederes atentatorios contra la moral y las buenas costumbres.