El año pasado se produjo un fuerte incremento en el ingreso neto de capitales, del orden de US$ 3.439 millones frente a US$ 86 millones en 2010, lo que se explicó por el comportamiento del sistema financiero, tanto público como privado, según datos del Banco Central (BCU).
Mientras que en 2010, el sistema financiero había evidenciado una salida neta de capitales superior a los US$ 1.800 millones, en 2011 esto se revirtió verificando un ingreso neto por US$ 360 millones. El sector privado fue el que más impulsó dicha suba, con un ingreso neto de US$ 467 millones en 2011 frente a una salida de US$ 928 millones el año previo. Según el informe del BCU, esto se debió a que la banca privada redujo su posición neta con no residentes, debido en gran parte a la disminución de sus activos en el resto del mundo y en contrapartida aumentó su posición con residentes, mayormente el BCU y privados. Por otro lado, el sector público presentó un balance negativo por US$ 105 millones en 2011, aunque este fue menor al registro de 2010 (-US$ 914 millones).
El ingreso neto de dinero a través del sistema financiero impactó directamente en las reservas internacionales del BCU que se incrementaron en US$ 2.564 millones en 2011, producto de un mejor resultado de la cuenta capital y financiera que más que compensó el deterioro en la cuenta corriente.
De esta forma, en contraste con lo evidenciado en 2010, año en que las reservas habían caído en US$ 361 millones, las divisas crecieron fuertemente en 2011 hasta el 5,2% del Producto Interno Bruto (PIB), superando la barrera de los US$ 10.000 millones.
Con respecto a los componentes de la cuenta capital y financiera, la Inversión Extranjera Directa volvió a registrar un nuevo récord histórico en 2011, aunque la cifra fue cercana al valor del 2010, que equivale al 5% del PIB aproximadamente.
Por su parte, el déficit en cuenta corriente registrado en 2011 fue casi el doble al verificado en 2010, ubicándose en US$ 875 millones.
El deterioro en cuenta corriente se debe casi exclusivamente a un debilitamiento del saldo de la balanza comercial, ya que los rubros correspondientes a rentas y transferencias se mantuvieron en el entorno del año previo. La balanza comercial de bienes fue la que sufrió la mayor caída, no pudiendo compensar las ganancias en la cuenta servicios.