El presidente venezolano, Hugo Chávez, regresó la medianoche del miércoles a Caracas procedente de La Habana, donde se sometió a la primera fase de radioterapia para tratar una recurrencia del cáncer que padece desde el año pasado, y de inmediato se reunió con parte de su gabinete.
"Estamos otra vez en casa", dijo el mandatario desde el palacio de Miraflores a través de un contacto con la cadena oficial VTV, explicando que se encuentra "bien". "Estoy bien y seguiré bien, Dios mediante", enfatizó Chávez, de 57 años y en el poder desde 1999.
El jefe de Estado se sometió a cinco sesiones de radioterapia en La Habana, adonde viajó el pasado sábado. Se trata de la primera fase de un tratamiento que se prolongará otras cuatro semanas.
"Son cinco series (de radioterapia), ya están planificadas y así va a ser", precisó Chávez tras anunciar que volverá el sábado a la capital cubana, durante cuatro días, para completar la segunda de estas series. Pero el mandatario, que podría recibir algunas sesiones de radiación en Caracas, según él mismo indicó antes de iniciar el tratamiento, no descartó adelantar su regreso a Venezuela "ante cualquier situación".
Chávez, que no ha dejado de estar al frente de las funciones de Estado desde que le fue diagnosticado el cáncer en junio pasado, despachando indistintamente desde Caracas o La Habana, sostuvo una reunión con parte de su gabinete apenas arribó al palacio de Miraflores.
El mandatario revisó el avance de algunos proyectos y anunció que podría asistir a un acto de entrega de viviendas antes de partir a Cuba.
Muy dado a actos y largos discursos, el presidente ha tenido que limitar sus apariciones públicas desde que comenzaron sus problemas de salud.
La estadía del presidente venezolano en Cuba coincidió con la visita del papa Benedicto XVI a la isla comunista e hizo correr especulaciones sobre un posible encuentro entre el líder venezolano y el pontífice, que no se produjo.