Toulouse ha sido conocida desde hace tiempo como un sitio de bienvenida y diversidad, muy apartada de la divisiva política de París. Pero el asesino serial que sorprendió a la ciudad la semana pasada -matando a 7 personas- puede cambiar esto.
Toulouse no carece de racismo, antisemitismo y la segregación social que marca a muchas ciudades francesas, pero por su cultura moldeada por sucesivas olas de inmigración, sus habitantes la describen como un lugar de tolerancia.
Españoles se refugiaron aquí durante el franquismo. Lo mismo hicieron los franceses expulsados de Argelia cuando acababa de independizarse en 1962, así como los argelinos que habían apoyado a los colonialistas, y miles de judíos.
Pero, hay inquietudes de que las cosas puedan cambiar. Los siete brutales asesinatos perpetrados este mes por Mohamed Merah -de 23 años de edad y yihadista declarado- ocurrieron durante una divisiva contienda presidencial que ya había girado hacia cuestiones de la inmigración e islam. Aun cuando algunos investigadores dicen que Merah era un solitario extremista que se había radicalizado solo, su violenta ideología encaja estrechamente con algunos estereotipos franceses del islam, en tanto musulmanes de la localidad temen que las tensiones generadas por los asesinatos pudieran terminar siendo más duraderas.
"Todo esto no corresponde en absoluto con lo que es Toulouse", dijo Pierre Cohen, el alcalde, refiriéndose a los asesinatos. Sin embargo, "acabamos de salir de un período sumamente tenso", señaló. "Para mala fortuna, existe este riesgo". De hecho, ya se ha extendido un rumor a lo largo de la ciudad, destacó Cohen, sugiriendo que los musulmanes estaban organizando una manifestación en defensa de Merah, que fue abatido por policías de élite tras pasar 36 horas atrincherado en su hogar.
"Habrá un `antes` y un `después`", dijo Yassin Elmu`min, de 23 años, hombre joven de cara redonda, ojos azules y pelo corto. Típicamente, dijo Elmu`min, hay "diálogo" entre culturas en Toulouse, y los musulmanes reciben buen trato. Sin embargo, él y otros musulmanes, muchos de los cuales viven en los suburbios pobres fuera del centro de Toulouse, dijeron que ya habían empezado a detectar nerviosas miradas que no eran características de esta ciudad.
"Alguien tuvo la osadía de preguntarme: `¿Está usted de acuerdo con lo que él hizo?`", dijo Elmu`min, exasperado. El presidente Nicolás Sarkozy se pronunció por el rechazo de las "falsedades fáciles". "Las `falsedades fáciles` ya están aquí", lamentó Elmu`min.
Un amigo suyo, Abdalá, de 19 años de edad, dijo: "Nosotros somos las víctimas de esta historia". Se negó a dar su nombre completo, diciendo que temía meterse en problemas.
Pese a los recientes llamados de Sarkozy por la tolerancia, muchos musulmanes dicen que él ha hecho mucho por estigmatizarlos, destacando con frecuencia una ley de 2010 que prohibió el velo islámico completo, o "niqab", y un debate sobre "la identidad nacional".
Marine Le Pen, la candidata presidencial del ultraconservador Frente Nacional, ha sido vociferante en su respuesta a los asesinatos. "Lo que ocurrió no es cuestión de la locura de un hombre; lo que ocurrió es el comienzo de la marcha progresiva del fascismo verde en nuestro país", declaró el domingo, refiriéndose al islam radical. "¿Cuántos Mohamed hay en los barcos, en los aviones que llegan cada día a Francia?".
Dirigentes musulmanes han denunciado este tipo de esfuerzos por explotar los asesinatos políticamente. En una declaración poco después de la muerte de Merah la semana pasada, Mohammed Moussaoui, el presidente del Consejo Francés para la Fe Musulmana, pidió que el término "islamismo" sea abandonado porque "alimenta la confusión entre islam y terrorismo y genera sufrimiento en millones de musulmanes que sienten que es importante defender la dignidad de su fe".
Merah fue enterrado ayer en Toulouse, pese a la oposición del alcalde de la ciudad y tras negarse Argelia a recibirlo en su suelo. El cortejo fúnebre que transportaba el cuerpo de Merah llegó hacia las 16:30 locales al sector musulmán del cementerio de Cornebarrieu, situado en la periferia de la ciudad.