MARCELA DOBAL
En vista de que la inflación sigue siendo "un foco de preocupación", el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central resolvió dejar su tasa de interés de referencia en 8,75%, pero dejará un ojo puesto en la evolución de la competitividad.
La decisión se tomó ayer por unanimidad y coincidió con los resultados arrojados por la encuesta de expectativas a 10 analistas y bancos de El País.
El comunicado divulgado por el Comité destaca que "el componente inflacionario en la economía global será significativo", que "la inflación externa relevante para el país es elevada" y que "la demanda doméstica continúa firme", por lo que la estabilidad de precios "sigue constituyendo un foco de preocupación".
A su vez, el Copom advierte que si bien la suba de precios "ha comenzado a ceder" -7,94% en los 12 meses cerrados en febrero mientras que a diciembre era de 8,4%-, ésta aún se mantiene por encima del rango objetivo de entre 4% y 6%, al igual que las expectativas de los agentes económicos.
No obstante, informa que se continuará monitoreando la situación y prestará "particular atención" a la evolución de la competitividad.
De hecho, el director del Banco Central, Washington Ribeiro, dijo a El País que la medida "apunta a un equilibrio entre competitividad y estabilidad de precios" y que la señal del banco procuró mantener el compromiso que reforzó al subir su tasa en diciembre: "llevar la inflación al rango".
El Copom entendió que la suba de precios en el primer bimestre del año "se ha desempeñando en función de lo que en el Banco preveía", mientras que la caída de la actividad económica en el último trimestre de 2011 (cuya magnitud se conoció la semana pasada) se debió a "fenómenos muy puntuales".
De todos modos, Ribeiro resaltó que el Comité "evaluará permanentemente" el desempeño de la economía uruguaya y de sus socios comerciales "a efectos de que no haya pérdida de competitividad", ya que si bien el mandato de la autoridad monetaria es asegurar la estabilidad del nivel de precios, "no puede perder de vista la actividad económica y sus consecuentes efectos sobre la generación de empleo".
Esta disyuntiva se debe a que el sesgo de la política monetaria tiene efectos contrapuestos sobre dólar e inflación: mientras que una tasa más alta encarece el crédito al consumo y por tanto las presiones de la demanda sobre los precios, al mismo tiempo presiona el dólar a la baja, ya que los inversores ven más atractivo colocar su dinero en pesos (porque dan mayor interés).
Ayer, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Gabriel Frugoni, afirmó que Uruguay está "preparado" a nivel de competitividad para afrontar posibles problemas. Pese a ello, dijo que el país "debe seguir apostando a la innovación" en su producción de bienes primarios.
Por su parte, los analistas consultados por El País afirmaron que la decisión del Copom fue "equilibrada" y "esperable".
El economista Alfonso Capurro (de CPA/Ferrere), señaló que se trató de una decisión "consistente" con la decisión del Copom en su última reunión de diciembre (cuando subió la tasa de referencia de 8% a 8,75%). Agregó que la razón para mantener la tasa de referencia en ese nivel es que si bien la inflación anualizada cedió a comienzos de año y lo hará en marzo, CPA prevé que entre abril y octubre se mantenga en niveles próximos a 8%.
No obstante, Capurro advirtió por la pérdida de competitividad frente a Brasil, cuyo Banco Central ya bajó su tasa cinco veces consecutivas y sus precios internos crecen a menor ritmo que en Uruguay.
El economista de Oikos Pablo Moya, en tanto, afirmó que la decisión del Comité es "positiva" porque mantiene la "fuerte señal" a los agentes económicos de los esfuerzos por controlar la inflación. En cuanto a la competitividad, afirmó que los estímulos deberán venir con medidas que apunten al largo plazo con un desarrollo industrial que incorpore innovación.
Por su parte, el economista Alejandro Cavallo, de Equipos Consultores, consideró que la medida fue "equilibrada" y que fue cautelosa al esperar a ver qué ocurre con la economía brasileña y la caída de la demanda argentina.
CÓMO TE IMPACTA LA MEDIDA
1. No desencadenaría efecto inmediato
El hecho de mantener la tasa de interés de referencia no tiene repercusión inmediata. No obstante da algunas señales a inversores y consumidores. Por lo pronto, que en el corto plazo no habría presiones que deriven en movimientos del dólar o los precios. Sin embargo la decisión indica que el Banco Central convalida una tasa de interés por arriba del alza de precios esperada.
2. Si bajaban la tasa...
Algunos analistas estimaban que podría bajar dada la desaceleración de la economía. En teoría esta medida desestimula la inversión en pesos lo que hace que baje la venta de dólares y que el tipo de cambio suba. Además, el crédito se abarata estimulando el gasto pero presionando al alza los precios.
3. Un alza presionaría el dólar a la baja
De haber incrementado más la tasa de interés, en teoría la medida habría premiado más las inversiones en pesos con lo cual se habría incrementado la venta de dólares tirando su valor más abajo, algo que afectaría directamente la competitividad. Pero, la medida también haría más caro el crédito por lo que se desestimularía el consumo y, de esta forma, los precios serían presionados a la baja.