El gobierno argentino estudia alternativas para comprar el 33% de las acciones de YPF, según informó El Cronista. Parte del paquete accionario en el que tiene puesta la mirada está en manos de la familia Eskenazi, que desembarcó en la empresa con el aval del ex presidente Néstor Kirchner, mientras que un 10% le pertenece a Repsol.
Planifica apelar a una ley para declarar ese capital de interés público. De cumplirse, el gobierno lograría colocar allí 4 directores más y contaría con la acción oro, que le permite ocupar un sillón adicional en el mayor órgano de decisión. Aunque la española Repsol conservaría al menos un 50% de la empresa, el gobierno se convertiría en la primera minoría y con muchísimo poder en la toma de decisiones.
Tanto el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y el secretario de Energía, Daniel Cameron, estudian las vías legales de la negociación. Por los estatutos de YPF, según informa El Cronista, quien haga una oferta por más de un 14,9% de la empresa deberá extender esa propuesta al 100% de las acciones de la compañía, algo que no estaría en los planes del gobierno.
La idea es desembocar en una alternativa negociada para que Argentina no quede tan mal parada frente a España. Más allá de la quita de concesiones en Chubut, Santa Cruz , Mendoza , Neuquén y Salta al gobierno le interesa conservar una buena relación. También le interesa cuidar los lazos con México, que es accionista minoritaria en YPF.
La oferta del gobierno sería pagar al valor de libros de YPF de 18.718 millones pesos argentinos. Aunque algunas fuentes de trato frecuente con la española le explicaron a El Cronista que Repsol estaría predispuesta a desprenderse de una parte de YPF, esos valores harían muy difícil justificar la decisión frente a los accionarios.