Unos setecientos alumnos del liceo de Punta del Este esperan que los inspectores del Ministerio de Trabajo (MTSS) se constituyan en el establecimiento para habilitar o no el sector clausurado el pasado 21 de marzo.
De los más de mil alumnos que concurren al establecimiento, unos setecientos esperan en su casa que las obras realizadas en los últimos días en tres paredes de ladrillo que separan tres aulas de un corredor cuenten con el visto bueno de los funcionarios del MTSS.
Las obras consistieron en colocar siete pilares de hierro fundido atravesado por tornillos que fueron empotrados en los ladrillos de las paredes. Se trata de dos varillas que conectan el techo con el suelo. Las paredes continúan mostrándose inestables al solo tocarlas.
Las expectativas de los padres y alumnos es que las clases recién comenzarán luego del largo feriado de turismo una vez que las obras sean habilitadas, siempre y cuando esto ocurra. Hasta las últimas horas de la noche de ayer los inspectores no se habían hecho presentes en el liceo.
Hasta ahora solo concurren a clase unos 300 alumnos que cursan los cuartos, quintos y sextos años en el tercer turno que empieza a las 17:40 porque la cantidad puede ser alojada en los salones que no se encuentran en el área clausurada.
Los padres de los alumnos, molestos por la falta de respuesta de las autoridades de Enseñanza Secundaria se constituyeron ayer en la Junta Departamental de Maldonado para transmitir el problema a los ediles presentes. Los padres no entienden la demora que tienen las autoridades para solucionar los problemas edilicios. Entre las propuestas se encuentra la posibilidad de usar un edificio del bulevar Artigas de Punta del Este donde hasta poco tiempo atrás funcionó el ahora desaparecido Súper Uno, una sucursal de la cadena Disco.