Troncos que se caen

CARLOS MAGGI

Desde el accidente mortal del automóvil aplastado, uno tras otros caen, día a día, los solemnes testigos de Carrasco; y no caen porque si.

Algo indica sobre el tiempo y sobre la vida, el desplome colectivo de tantos majestuosos alineados en las calles. Sucede que no solo la realidad imita al arte; también la naturaleza imita a la historia. Cuando se aprende a leer los grandes gestos del mundo vegetal, resulta que el universo es más armónico de lo que se supone; está cuajado de correspondencias imperceptibles. Así, tal cual se derrumban los eucaliptos de tronco más fornido, del mismo modo, se oyen caer los troncos fuertes de la izquierda antigua. El nacimiento del ornato público de Carrasco está fechado a principios del siglo pasado y el triunfo de Lenin padre de la Unión Soviética, data de 1917. Nuestros troncos políticos, refugiados en la coalición del gobierno, no pueden mantenerse en pie; empiezan a caerse solos, sin que nadie los empuje. Si se presta atención, se oyen las implosiones soviéticas en el seno íntimo de este, ese y aquel ciudadano del Uruguay.

Alguien previó que las raíces temblarían y ahora están temblando en el fondo de muchos radicales, que no pueden comprender qué está pasando adentro de sí mismos. El Plenario del Frente Amplio, que vivió muchos años al amparo de su discreción (no se había divulgado que la autoridad máxima del Frente fuera un ente con amplia mayoría comunista) se puso en evidencia cuando el Plenario le mandó a todos los legisladores: Voten por la ¡¡anulación!! de una ley. Se jugó la vida, el Plenario, con tal de anular la ley de caducidad. Se jugó la vida y la perdió. "Ese" plenario bolchevique, con plenos poderes sobre el poder legislativo, tiene los días contados y morirá el 27 de mayo. Las mayorías en la interna del Frente no pueden dejar todo como está; porque si así lo dejan, saben que una coalición sometida a los designios del comunismo, pierde las elecciones; el 80% de la opinión pública se opone a probar en carne propia, la experiencia de Cuba.

En este sacudón de maderamen, cayeron o están en trance de caer muchos troncos. Paradójicamente, caen los más radicales, se desraízan por sinceros, cuando la duda los asalta. La madre de todos los problemas que agobian al país es la educación. Y en ese plano estamos viendo, con cierto alivio, que se da algo inesperado. Para preparar la salida decorosa del aberrante Plenario, los camaradas prefieren replegarse y ceder, con tal de conservar algunas hilachas del inmenso poder que tuvieron (que están teniendo todavía). Cuando se firmó el pacto interpartidario, el 23 de enero, un comunicado de la Federación de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) hizo saber:

-"Ante los hechos de público conocimiento el Comité Ejecutivo de Fenapes declara:

El acuerdo multipartidario firmado en el día de ayer desconoce la Constitución de la República; viola la autonomía del Ente Autónomo ANEP, consagrada en ella; ya que ordena lo que su órgano gestor, el Codicen, debe realizar. Exigimos al Codicen que actúe dirigiendo al Ente Autónomo como se lo ordena la Constitución de la República".

Por su parte, también la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES) resolvió rechazar el acuerdo en educación firmado por Mujica con los partidos políticos, por entender que se trata de "uno de los peores ataques a la autonomía por parte del sistema político".

Al iniciarse las clases, el lunes 13 de marzo, se produjo el desalojo policial de los ocupantes del liceo de Playa Pascual a pedido del presidente del Consejo de Secundaria, Juan Tinetto. La cosa iba en serio y el desalojo fulminante obró como aviso. Un decreto prohíbe la ocupación de las reparticiones estatales y la policía lo hizo cumplir.

Como contragolpe, no hubo clases en ocho liceos de San José; los respectivos sindicatos se solidarizaron con sus pares de Playa Pascual. Para el secretario general de Fenapes, José Olivera, el desalojo dispuesto por el gobierno había generado las condiciones objetivas para un conflicto de mayores proporciones.

-"Los hechos de último momento están adelantando nuestro calendario. Las definiciones del congreso hablan de un paro por tiempo indeterminado", afirmó Olivera.

Pero esta vez no sucedió lo que el señor Olivera esperaba.

Al día siguiente, el liceo de playa Pascual fue ocupado de nuevo, pero el presidente del Consejo de enseñanza secundaria dialogó con los ocupantes y estos se retiraron. Hubo entendimiento entre las partes. Los ocupantes tenían razón y Tinetto mostró que el Instituto iba a recibir los cuidados que eran necesarios para poder trabajar. Este cambio marcó el inicio de la caída del señor Olivera.

Según lo trascendido, el profesor Manuel Ordoño, Presidente de Fenapes, le comunicó a su beligerante secretario que la federación de sindicatos, quería ser razonable.

- "Vamos a bajar la pelota al piso, no hagamos olas hasta después de mayo".

A lo cual respondió el profesor Olivera: "Buscate otro secretario, no los aguanto", y como en Carrasco, se oyó el fragor de un tronco desmoronado contra el asfalto. Lo demás fue silencio. ¿Por qué esta larga tregua; la pelota contra el piso durante marzo, abril y mayo? El plan es postergar las medidas de fuerza para junio. No es por bondad que el sindicato decide que los conflictos que dañan a los estudiantes, se olviden mientras se amasa el resultado de las elecciones internas del Frente. En esas elecciones se mide nada menos que la distribución de las fuerzas, dentro de la coalición; y todo indica que habrá menos para la ideología que tranca y trunca troncamente; y más para las mayorías democráticas.

Mediante la figura imaginaria de "las bases", resulta que el partido Comunista con un mínimo paquetito de votos, puede decidir soberanamente, al grado de mandatar a todos los legisladores del Frente; o puede intervenir mañosamente, las candidaturas a presidente de la coalición. Las huelgas de los profesores se hacen contra los estudiantes y los que voten el 27 de mayo no van a admitir que sus hijos sean sacrificados, en aras de un interés corporativo.

El comando bolchevique decidió tranquilizar la cosa por 70 días, para no irritar a los padres de 200.000 alumnos. Por si alguna duda podían dejar las claras palabras del señor Ordoño, hoy domingo 25 de marzo, la Asamblea General de Delegados de Fenapes resolverá el cronograma de sus movilizaciones "¡del año!". El documento que aprobó el comité ejecutivo del sindicato, prevé que la acción directa para malear la enseñanza empiece en junio. Recién después de las elecciones retornarán a la guerra.

¡Suponen que esta engañifa infantil, puede embobar a los padres!

La respuesta a ese cronograma cínico, revelado sin querer en el diálogo de Ordoño con Olivera, merece que en menos de ese lapso de paz fingida, se cumplan las cuatro innovaciones previstas en el acuerdo interpartidario. Y que antes de eso, se cumpla la ley de educación: instalar el INEE, (Instituto Nacional de Evaluación Educativa).

Como bien se dijo, primero están los alumnos, los resultados de la enseñanza; y después están los profesores. "El funcionario existe para la función y no, la función para el funcionario." (Constitución, artículo 59).

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