Varias empresas de transporte de pasajeros que viajan a Argentina usan ventanas de fibra de madera para suplir las de vidrio rotas por pedradas que sufren en el camino. En 2011 hubo 53% más heridos en ómnibus apedreados en las rutas.
La cantidad de ómnibus de empresas que viajan a distintos puntos del país y a Argentina apedreados en 2011 respecto a 2010 no varió sustancialmente: hubo un coche más atacado el año pasado (73) que en 2010 (72), según datos de Policía Caminera. Sin embargo, el incremento es notorio en cuanto a pasajeros heridos. En 2011 fueron 26 personas lastimadas por piedras arrojadas a ómnibus en rutas nacionales y en 2010 fueron 17, es decir un 53% más.
Esa cifra puede ser incluso mayor si se tiene en cuenta que no todos denuncian. "La mayoría de los pasajeros no hace la denuncia porque no quiere perder el viaje, van trabajando, van a visitar a un familiar", aseguró Augusto Victorica, presidente de la Asociación Nacional de Transporte Carretero por Autobús (Anetra).
"Lamentablemente el tema de las pedradas no se soluciona, en algunos momentos, con alguna intervención policial puntual, se logra mejorar un poquito y después se vuelve a agravar. Cada vez más está ocurriendo que cada tanto tenemos algún pasajero lesionado en los ómnibus. Afortunadamente hechos graves, hasta el día de hoy hubo pocos, me sobran dedos de una mano para contarlos. Los atentados contra los ómnibus son cosa prácticamente de todos los días", afirmó Victorica.
Las agresiones a los ómnibus ocurren en rutas de todo el país, pero las más frecuentes son en los accesos a Montevideo, por la ruta 8 y por la zona del Cerro. "A nosotros que tenemos la línea Montevideo-Buenos Aires nos han apedreado a la entrada del puente internacional que une Paysandú-Colón, en la ruta 2 a la altura de Cardona y a la altura de José Enrique Rodó. Le puedo seguir nombrando y va a ver que le nombro 50, 60 parajes distintos del Uruguay", dijo Victorica.
"Lamentablemente es un flagelo que no se logra dominar, no sabemos cómo hacer. Cuando es una zona puntual, como la de los accesos a Montevideo hemos recurrido al apoyo de Policía Caminera, en las épocas que tiene móviles disponibles. Hemos aportado combustible para que, sobre todo, en horas de la noche los patrulleros acompañen las salidas de los autobuses y de esa manera evitar incidentes, pero en cuanto se escapa un ómnibus que salió antes o se demoró más de la cuenta en la parada de plaza Cuba le pegan una pedrada", agregó el presidente de Anetra.
Los ataques a ómnibus no sólo se dan en todo el país sino que también a distintas horas del día: al mediodía, de tarde y de noche. Esta imprevisibilidad hace difícil reforzar la seguridad porque no se sabe cuándo ni dónde exactamente va a ocurrir una agresión.
Victorica citó un ejemplo: "En la zona de la Interbalnearia entre el hormigón de El Pinar hasta el autódromo, antes que se terminara de hacer e iluminar la doble vía, ahí tuvimos una época en que todas las noches teníamos dos o tres ómnibus apedreados. Ahora, que esa zona está bien iluminada, se redujo considerablemente; a veces hay algún caso aislado".
MEDIDAS. Anetra ha evaluado y sigue pensando en varias opciones para solucionar el problema de los ataques a los ómnibus, entre ellas: policías a caballo en las zonas donde hay más problemas, films antivandálicos en los vidrios de los coches, entre otros, pero ninguna ha sido del todo buena.
Una medida paliativa que se aplica hoy es que el personal de las empresas, a la entrada y a la salida de Montevideo, cierra las cortinas y apaga las luces para que el ómnibus llame menos la atención y sea un blanco menos fácil. También apagan la luz del destino. Con las cortinas cerradas, si el ómnibus es apedreado, el pasajero está más protegido.
Como solución más definitiva Victorica cree que debería aplicarse "una campaña de educación con los jóvenes en las escuelas y los liceos, explicándoles la trascendencia y la magnitud que puede tener un ataque a los ómnibus porque con una pedrada se puede lastimar a un pasajero, causarle la muerte a una persona, pueden provocar que un conductor de un ómnibus pierda el control del vehículo y de esa forma causar un accidente".
En 2010 también se habló de colocar films antivandálicos en los vidrios de los ómnibus, pero con esa medida "el problema que hay es que en la mayoría de los autobuses las ventanillas sirven también como salida de emergencia, tienen un martillo del lado de adentro para romper el vidrio en caso de emergencia. Nunca hemos encontrado un film que, el día de mañana, si tenemos la fatalidad de tener un accidente y pusimos un film de esos los pasajeros puedan evacuar el ómnibus rápidamente con el sistema que está previsto por la fábrica de carrocerías, que el vidrio se rompa, no poner un film que es lo suficientemente resistente para que no se rompa el vidrio de afuera, pero tampoco de adentro", dijo Victorica.
La solución de guardias de policías a caballo es sólo para un punto determinado, por ejemplo, para la zona de los accesos a Montevideo, "pero es tanta la demanda que tiene la Policía por otras cosas que no hemos podido concretarla".
El presidente de Anetra considera que "esa sería una buena solución porque permitiría también el control de las subestaciones que hay para alimentar de luz a la carretera porque a veces hay zonas donde está toda la luminaria, pero está todo apagado porque se robaron los cables".
COSTOS. Más allá de las lesiones a pasajeros o choferes que puedan causar las pedradas, los ataques también generan costos para las empresas. "Hemos asumido un costo ya instaurado. Una ventanilla sale entre $ 1.500 a $ 8.000, $ 10.000 dependiendo de la ventanilla que sea", informó Victorica.
Cuando se viaja a Argentina se usan ventanillas de fibra de madera por las distancias. "Yo atiendo el servicio de dos o tres empresas argentinas que hacen la línea Montevideo-Buenos Aires y hace un rato el encargado de taller me dijo que vamos a tener que mandar a hacer ventanillas de fibra de madera. Si es uruguayo y lo rompen el ómnibus da vuelta y en el garaje se sustituye el vidrio, pero una empresa argentina, que tiene que seguir viaje, no puede arreglarlo en el momento", explicó el presidente de Anetra.
ATAQUES A AUTOBUSES URBANOS
En marzo de 2011 El País publicó un artículo sobre pedradas y ataques a tiros a ómnibus urbanos en Montevideo, es decir que este tipo de agresiones no sólo se registran en carreteras. En esa nota se citaba un caso del 17 de marzo del año pasado en el que un ómnibus de Cutcsa que se dirigía a la Ciudadela recibió en Millán y Castro un balazo que destrozó su parabrisas. Fue desde una camioneta gris, según testimonios. El ómnibus llevaba varios pasajeros pero nadie resultó lesionado. En marzo de 2011 se registraron pedreas y balazos a ómnibus en los barrios Buceo, Prado, Parque Batlle y Punta Gorda.