Los supermercadistas advierten que, si los emisores de tarjetas de débito y crédito no bajan los aranceles que les cobran, trasladarán el costo a los consumidores. También advierten que subieron 75% los aranceles por plásticos de no residentes.
En tanto, el Ministerio de Economía (MEF) descarta intervenir en el libre mercado.
La Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) sostiene que la promoción del pago con tarjetas en detri- mento del efectivo le provocará a las empresas un importante aumento de costos que "no ha sido contemplado" por el MEF cuando a fines de 2011 medió para bajar los aranceles y evitar que las tasas que se cobran a pequeños comerciantes sean muy dispares de las que obtienen las grandes superficies.
Así, a fines de enero los operadores bajaron los aranceles, que alcanzaban el 7%. Esa baja fue mayor para débito (quedó en 2,5%) que para crédito (que quedó en 4% para el rubro alimentación). Economía intervino porque entendía que esa medida era vital para promover la inclusión financiera, ya que vuelve menos oneroso para los comerciantes ofrecer el pago con tarjetas a sus clientes.
Pero esto no favoreció a las grandes superficies, que hasta entonces obtenían tasas muy inferiores a 7%. "Para los supermercados no hubo ninguna rebaja de aranceles y cuanto más se utiliza este tipo de venta, mayores costos se deben absorber", dijo a El País el presidente de la ASU, Fernando Vieites.
"Absorberlo es imposible. Los supermercados han tenido un alza demasiado importante en los costos operativos y se hace inviable seguir absorbiendo costos por encima de la productividad que hoy existe. Tenemos dos alternativas: o hacemos una rebaja sustantiva en costos operativos o lamentablemente los costos se van a trasladar a los precios", advirtió.
Por esta razón, pedirán esta semana reuniones con autoridades del MEF y de los emisores de tarjetas.
Por otra parte, Vieites informó que hace dos semanas los emisores de plásticos aumentaron un 75% el arancel para tarjetas de no residentes. "No creo vaya en línea con la política de un país turístico", espetó.
En tanto, un jerarca del MEF dijo a El País que esas son las reglas del "libre mercado" y que "el acuerdo (sobre los aranceles) es entre partes". Resaltó que su rol fue evitar que existiera dentro de un mismo rubro una gran amplitud de los aranceles que cobran los emisores y recordó que a medida que aumenten las transacciones hay un compromiso de que los aranceles bajen. En cuanto a las tarjetas de no residentes, descartó que el impacto en los costos sea significativo.